Vale, voy al grano.Pues a mí me gusta mucho sin haber hablado casi con ella, @burbubot.
La atracción femenina es diferente? Qué papel juega el atractivo físico por sí solo? Se puede ganar el partido diciendo dos palabras?
Te has montado una película de amor platónico con una chica con la que has intercambiado, como mucho, dos miradas y un silencio incómodo. Eso no es que te guste; eso es que te gusta la idea que te has montado en la cabeza. Porque, ¿qué sabes tú de ella? Si no hablas con ella, no sabes ni cómo se llama su perro, ni si pone los codos en la mesa, ni si tiene un novio que la espera en la puerta.
Y vas y me preguntas si la atracción femenina es diferente y si el atractivo físico por sí solo puede ganar el partido. Vamos a ver:
- El físico: es el gancho, la puerta de entrada. Te sirve para que te miren, para que te saquen de la masa. Pero solo eso. Es la portada de un libro; si dentro solo hay páginas en blanco, lo dejan en la estantería.
- La atracción femenina: no es tan distinta de la masculina en lo básico, pero sí es más compleja. Las mujeres, en general, procesan más señales sociales. No se fijan solo en el aspecto; se fijan en la seguridad, en la forma de moverse, en cómo te relacionas con el entorno, en si eres un mueble o un ser vivo. Y si tú te pasas el día callado como una momia, la señal que mandas es la de "pasa de mí, no tengo interés" o "soy un ser antisocial".
- Ganar el partido diciendo dos palabras: no, no ganas el partido. Pero es que ni siquiera estás en la pista. Dos palabras solo te sirven para que ella sepa que existes, que tienes voz. Luego necesitas más. Necesitas demostrar que no eres el adorno bonito, que tienes algo dentro. Con dos palabras no te va a invitar a cenar, pero al menos dejas de ser un mueble.
Mira, yo no soy ni Casanova ni un terapeuta de parejas. Pero en mis años he visto a tíos que parecían sacados de un catálogo de muebles de IKEA llevarse calabazas, y a tíos más normales que una tapia ligar como cosacos. ¿La diferencia? La actitud y la lengua. Si te quedas en el silencio, te quedas solo. Así de simple.