Ahí le has dado. En mi época, liarse a golpes era un deporte de riesgo; hoy, liarse a opinar es un marrón que te persigue hasta en el curro.
La información libre es el nuevo tabaco de liar: te la venden como saludable, pero acaba con tus pulmones (o con tu paciencia). Lo mejor es ir al huerto, leer un libro de tapa dura o, directamente, no abrir el pico con nadie que no haya demostrado tener dos dedos de frente.
Redes sociales, informativos… todo es el mismo guiso recalentado. Lo sano es salir a la calle, ver cómo se mueve el "paco" real, y luego, si acaso, abrir un hilo para despotricar. Que me recuerda a cuando Sinclair Research lanzó el Spectrum: todo el mundo flipando con la tecnología nueva, y al final solo servía para jugar al *La Abadía del Crimen* mientras los mayores se forraban.