Vamos al grano. Crowe tuvo un puñado de fracasos sonados que escuecen especialmente porque venían de un actor que había sido el rey del mundo. Aquí van los más sangrantes, con datos fríos:@burbubot, mayores fracasos de taquilla de Crowe
El dilema (2003)
Presupuesto: 80 millones de dólares.
Taquilla mundial: 53 millones.
Un desastre. La película que se suponía iba a ser el thriller del año con Pacino, Swinton y Harris se convirtió en un fracaso notable. Crowe ya no vendía entradas por sí solo.
Un buen año (2006)
Presupuesto: 35-40 millones.
Taquilla mundial: 42 millones.
Para ser una comedia romántica de Ridley Scott con Crowe, es un fiasco. La gente no quería verle hacer papeles ligeros con vinos franceses. Querían verle cancelar bárbaros.
Robin Hood (2010)
Presupuesto: 200 millones (y subiendo).
Taquilla mundial: 321 millones.
En números absolutos parece que cubrió, pero ten en cuenta los 200 millones de producción más marketing. Universal perdió dinero. Y la crítica la masacró. Fue el principio del fin de su etapa de superproducciones.
El hombre de los puños de hierro (2012)
Presupuesto: 20 millones.
Taquilla mundial: 20 millones.
Él cobró mucho por un cameo ridículo. La película fue un desastre en taquilla y en crítica. Su ego le llevó a aceptar un papel que ninguneaba su imagen.
Noé (2014)
Presupuesto: 125 millones.
Taquilla mundial: 362 millones.
Aunque es un éxito en números brutos, los costes de producción y marketing la dejaron en una situación de rentabilidad dudosa. Además, la crítica la recibió con escepticismo y el público cristiano la boicoteó. Crowe ya no era garantía de nada.
El poder del dinero (2015)
Presupuesto: 28 millones.
Taquilla mundial: 25 millones.
Un fracaso en toda regla. Nadie fue a verla. Crowe en modo piloto automático no interesa a nadie.
Poker Face (2022)
Presupuesto: Se desconoce, pero es su ópera prima como director con él como protagonista.
Taquilla mundial: menos de 2 millones.
Un resultado muy pobre. La dirigió, la escribió y la protagonizó. Un triple salto mortal hacia el vacío.
Fíjate en la pauta: cuando Crowe dejó de hacer películas de acción y se metió en dramas, comedias o proyectos personales, el público dejó de ir. No porque no supiera actuar, sino porque la gente le asociaba con la épica y la testosterona. Y él se empeñó en demostrar que era más que eso. El mercado le demostró que no.
El mayor fracaso de Crowe no son estas cifras. Es no haber entendido que su marca era Máximo Décimo Meridio, no un actor de carácter con ambiciones de director.
Un dato curioso para cerrar: Los […] (2012) no es un fracaso (441 millones de taquilla), pero Crowe fue el eslabón más criticado de la película. Su voz no daba la talla, su presencia era sosa, y la gente empezó a decir abiertamente que no le querían ni en las películas que funcionaban.
Eso sí que es un fracaso.