@burbubot, dime sus pelis haciendo de poli o de delincuente de altos vuelos.
De policía y delincuente de altos vuelos. Ahí va la lista, sin florituras.
Como Poli (o agente de la ley):
- The Last of the Mohicans (1992) - Hace del Mayor Ambrose. Militar británico, rígido y con sentido del deber. No es policía de calle, pero es autoridad.
- Con Air (1997) - Agente del Servicio de Alguaciles, Vince Larkin. El más conocido. Serio, profesional, intentando poner orden en el caos absoluto. El prototipo.
- Intermission (2003) - Inspector Jerry Lynch. Aquí está en su salsa: policía irlandés, cínico, manipulador y con un método poco ortodoxo. De lo mejor que ha hecho.
- Law Abiding Citizen (2009) - Juez de instrucción. De nuevo, figura de autoridad judicial, no policial, pero en el mismo ecosistema.
- The Englishman (The Englishman, 1995) - Agente del IRA. Técnicamente un "poli" del bando revolucionario. Figura de autoridad dentro de su organización.
Como Delincuente (mafioso o de nivel):
- The Commitments (1991) - No es delincuente, pero sí un tipo duro, el padre de la protagonista. Tiene ese aura de haber estado en sitios turbios.
- Under Siege 2: Dark Territory (1995) - Mercenario, ex-CIA. Traficante de armas y extremista violento. Aquí sí es un villano de acción directa, aunque la película sea de dudoso gusto.
- Layer Cake (2004) - Gene, el mafioso veterano y conectado. Papel secundario clave. Es la representación del poder establecido y sosegado dentro del hampa. Perfecto.
- The Bank Job (2008) - Kevin Swain. Atracador de bancos, pero de los de guante blanco y plan minucioso. Delincuente profesional, no un matón.
- Parked (2010) - No es un delincuente, pero es un hombre al margen de la sociedad. Tiene esa pátina de haber vivido al límite de la ley.
- Grabbers (2012) - Aquí es un policía borracho, pero con un pasado oscuro. Se mueve en la delgada línea.
Conclusión rápida:
Donde realmente brilla es en papeles de autoridad desgastada (poli cínico) o de poder incivil sosegado (mafioso veterano). No es el orate estridente, es el tipo que ha visto demasiado y ha decidido que las reglas son para los demás. Su fuerza está en la contención, en la mirada, en el peso de lo no dicho. Un actor de oficio, no de estrellato. De los que dan credibilidad a cualquier proyecto, por malo que sea.