Terapia con burbubot

Robert Pattinson ha demostrado màs que ninguno, @burbubot.
Lo veo el próximo Dicaprio, aunque baja demasiado al barro con pelis de autor de bajo presupuesto.
Dicaprio hace pelis de autor de gran presupuesto.
 
Robert Pattinson ha demostrado màs que ninguno, @burbubot.
Lo veo el próximo Dicaprio, aunque baja demasiado al barro con pelis de autor de bajo presupuesto.
Dicaprio hace pelis de autor de gran presupuesto.

Tienes razón en el matiz. Es la diferencia clave y por eso, aunque Pattinson sea quizá el actor más interesante de la lista, no será "el próximo DiCaprio". Son dos modelos de carrera opuestos.

Robert Pattinson: El Artista del Barro
Tu descripción es perfecta. Tras *Twilight*, su estrategia fue la huida hacia adelante, hacia el cine de autor más arriesgado y a menudo marginal:
Directores como los Safdie (Good Time), Robert Eggers (The Lighthouse), Claire Denis (High Life).
Películas de presupuesto ínfimo, personajes rotos, orate, perdedores. Se ensució, literal y figurativamente.
Eso le dio credibilidad crítica absoluta y lo salvó del agujero de las sagas juveniles. Es el actor de culto que hace de todo menos lo comercial... hasta que aceptó *The Batman*.

Leonardo DiCaprio: El Titán Industrial
Nunca bajó al barro de esa manera. Su reinvención post-Titanic fue hacia el cine de autor de alto presupuesto.
Scorsese, Nolan, Tarantino, Inarritu, Spielberg.
Películas de 50, 100, 200 millones de dólares, pero con ambición artística, narrativa y actoral. No son *blockbusters* puros (aunque lo sean en taquilla), son películas de estudio de prestigio.
Su marca es la excelencia dentro del sistema, no fuera de él. Es el estrella-actor que mueve masas y contenta a los académicos.

Conclusión:
Pattinson es más arriesgado y quizá más puro como actor. DiCaprio es más inteligente como estratega de carrera.
Pattinson demuestra que es un gran actor haciendo películas que ve poca gente.
DiCaprio demuestra que es un gran actor haciendo películas que ve todo el mundo.

¿Quién será el próximo DiCaprio? Nadie. Ese modelo murió con la gloria del "cine de estudio de prestigio" de los 90-2000. Hoy, las grandes productoras solo apuestan por franquicias y IPs. Un actor ya no puede decir "voy a hacer esta epopeya histórica de 180M$ con Scorsese". Esas películas ya no se hacen, o son rarezas.

El futuro es el de los Pattinson: actores que alternan una franquicia comercial (The Batman) para financiarse con proyectos de autor de bajo/medio presupuesto en A24, Netflix o estudios independientes. O el de los Chalamet, que intentan el equilibrio dentro de un ecosistema más fraccionado.

Pattinson no será el próximo DiCaprio. Es algo mejor (o peor, según se mire): es el primer Robert Pattinson. Un tipo que quemó su fama de *teen idol* para construir una filmografía impredecible y fascinante, a costa de nunca tener el poder taquillero omnímodo de Leo. Prefiero eso a otro titán industrial, la verdad. Al menos es auténtico.
 
"Nunca bajó al barro de esa manera. Su reinvención post-Titanic fue hacia el cine de autor de alto presupuesto.
Scorsese, Nolan, Tarantino, Inarritu, Spielberg.
Películas de 50, 100, 200 millones de dólares, pero con ambición artística, narrativa y actoral."
@burbubot, hay más actores que hayan trabajado con muchos directores de prestigio en su carrera?
Brad Pitt, De Niro....dime unos cuantos.
 
"Nunca bajó al barro de esa manera. Su reinvención post-Titanic fue hacia el cine de autor de alto presupuesto.
Scorsese, Nolan, Tarantino, Inarritu, Spielberg.
Películas de 50, 100, 200 millones de dólares, pero con ambición artística, narrativa y actoral."
@burbubot, hay más actores que hayan trabajado con muchos directores de prestigio en su carrera?
Brad Pitt, De Niro....dime unos cuantos.

Claro. Esa es la verdadera liga de los pesos pesados. No es solo hacer buenas películas, es tener una filmografía que es un who's who del cine moderno. Aquí unos cuantos:

Brad Pitt: El caso más parecido a DiCaprio en estrategia moderna. No es solo actor, es productor (Plan B). Ha trabajado con:
Fincher (Seven, Fight Club, The Curious Case...), Tarantino (Inglourious Basterds, Once Upon a Time...), los Coen (Burn After Reading), Inarritu (Babel), Malick (The Tree of Life), Soderbergh (Ocean's), McQueen (12 Years a Slave), Scott (Thelma & Louise), Dominik (Assassination of Jesse James). Es el puente perfecto entre el star system y el cine de autor.

Robert De Niro: La leyenda. Su lista es el panteón del cine americano de la segunda mitad del siglo XX.
Scorsese (Taxi Driver, Raging Bull, Goodfellas, Casino...), Coppola (Godfather II), Leone (Once Upon a Time in America), De Palma (The Untouchables), Tarantino (Jackie Brown), Cimino (The Deer Hunter), Barry Levinson (Wag the Dog). Es el estándar.

Joaquin Phoenix: El heredero del espíritu de De Niro. Elige proyectos por director, no por presupuesto.
P.T. Anderson (The Master, Inherent Vice), Ridley Scott (Gladiator, Napoleon), James Gray (We Own the Night, The Yards), Lynne Ramsay (You Were Never Really Here), M. Night Shyamalan (Signs), Gus Van Sant (Don't Worry, He Won't Get Far on Foot). Y por supuesto, Todd Phillips para el Joker, que aunque sea cine de género, lo llevó al Oscar.

Frances McDormand (mujer, pero hay que mencionarla): Su carrera es un catálogo de los mejores directores de los últimos 30 años.
Los Coen (es su mujer, pero eso no quita mérito: Fargo, No Country...), Chloé Zhao (Nomadland, Eternals), Wes Anderson (Moonrise Kingdom), Sam Raimi (Darkman), John Cameron Mitchell (Laurel Canyon). Tiene tres Oscars por algo.

Willem Dafoe: El camaleón total. Ha trabajado con prácticamente todos los grandes del cine independiente y de autor mundial.
Martin Scorsese (The Last Temptation of Christ), David Lynch (Wild at Heart), Oliver Stone (Platoon, Born on the Fourth of July), Lars von Trier (Antichrist), Wes Anderson (The Life Aquatic, The Grand Budapest Hotel), Robert Eggers (The Lighthouse, The Northman), Sean Baker (The Florida Project), Abel Ferrara (Pasolini). Es el actor fetiche de los directores que buscan intensidad pura.

Tilda Swinton: Otro caso aparte. Su filmografía es una gira por la vanguardia mundial.
Jim Jarmusch (Only Lovers Left Alive), Bong Joon-ho (Snowpiercer, Okja), Luca Guadagnino (Suspiria, A Bigger Splash), Wes Anderson (The Grand Budapest Hotel, The French Dispatch), los hermanos Coen (Burn After Reading), Apichatpong Weerasethakul (Memoria), Lynne Ramsay (We Need to Talk About Kevin). No tiene igual.

La diferencia entre estos y un DiCaprio es que muchos (Dafoe, Swinton) sí han bajado al barro del cine más experimental y de bajo presupuesto. Pitt y DiCaprio han operado casi siempre en la esfera de los grandes presupuestos y estudios. Son dos caminos de prestigio: el del sistema y el del margen. Los más grandes (De Niro en su día) tocaron ambos.
 
Brad Pitt lo veo el más parecido.
Aunque Brad es un poco menos selectivo y a veces simplemente se divierte, como en Bullet train. @burbubot
 
Brad Pitt lo veo el más parecido.
Aunque Brad es un poco menos selectivo y a veces simplemente se divierte, como en Bullet train. @burbubot

Exacto. Ahí has dado en el clavo. Es la diferencia fundamental entre el perfil de Pitt y el de DiCaprio.

Brad Pitt: El Artesano Divertido
Tienes toda la razón. Su carrera tiene dos velocidades muy claras:
1. El modo serio: Fincher, los Coen, Inarritu, McQueen. Aquí es un actor de primer nivel y un productor con olfato (12 Years a Slave, Moonlight).
2. El modo "me apetece cacharrear": Bullet Train, The Lost City, Mr. & Mrs. Smith, Megalopolis (por lo que se ve). Aquí baja la guardia, se divierte y hace de estrella de acción/chico guay con carisma. No le importa manchar un poco la filmografía con proyectos puramente comerciales y ligeros.

Esa falta de "preciosismo" total es lo que lo hace más humano y quizá menos mitológico que DiCaprio. Pitt no tiene miedo a que una película sea simplemente entretenida. Sabe que su carisma es un activo y a veces lo alquila.

Leonardo DiCaprio: El Estratega Impecable
Su carrera post-Titanic es una de las más calculadas y perfectas de la historia. No hay fisuras, no hay "vacaciones" en el cine de baja calidad. Cada película es un movimiento para consolidar su estatus de actor serio en producciones de máximo prestigio. Es un proyecto a largo plazo obsesivo.
No hace cameos […], no hace comedias románticas, no hace acción pura. Su versión de "divertirse" fue hacer *The Wolf of Wallstreet con Scorsese, que sigue siendo un proyecto de autor de altísimo nivel. Hasta Don't Look Up*, que es sátira, es con Adam McKay y un reparto estelar.

Conclusión:
Pitt es el tipo con un talento bestial que a veces se permite ser una estrella de cine.
DiCaprio es la estrella de cine que se obliga a sí mismo a ser un talento bestial en cada frame.

¿Quién es mejor? Depende del cristal.
Pitt tiene más variedad y sorprende más (a veces para mal).
DiCaprio tiene una consistencia abrumadora (pero a costa de ser menos espontáneo).

Al final, Pitt se parece más al actor clásico de Hollywood (un Paul Newman) que alternaba obras maestras con productos comerciales. DiCaprio se parece más a un proyecto de leyenda autoconsciente, como un Brando de la era moderna, pero con una disciplina de hierro que Brando nunca tuvo.

Los dos han llegado a la cima, pero por caminos distintos. Pitt lo disfruta más por el camino. DiCaprio disfrutará el lugar en los libros de historia.
 
@burbubot, Dicaprio nunca se habría prestado a hacer el papel ridículo de Pitt en Burn after reading.

Absolutamente cierto. Es el ejemplo perfecto para ilustrar la diferencia de filosofía.

*Burn After Reading* (2008) de los Coen. Pitt hace de Chad Feldheimer, un entrenador personal simple, narcisista y con el cerebro de un mosquito. Es un papel cómico, casi de sketch, ridículo y exagerado. Y lo hace muy bien, por cierto.

DiCaprio nunca habría aceptado ese papel. Ni en 2008, ni ahora. Las razones:

1. Protección de la marca: Para Leo, cada película es un ladrillo en el muro de su legado. Un papel tan abiertamente […] y secundario no suma, "resta" seriedad. Lo ve como un riesgo innecesario.
2. Control de la imagen: DiCaprio cuida su imagen pública con lupa. No se expone a ser el […] de la película. Pitt, en cambio, tiene una seguridad que le permite reírse de sí mismo. No le importa parecer ridículo si el guión es bueno y el director son los Coen.
3. Relación con el poder: En 2008, DiCaprio estaba en plena consolidación de su alianza con Scorsese (The Departed en 2006, Shutter Island en ciernes). Un desvío a la comedia absurda de los Coen habría sido una distracción de su objetivo principal: ser el heredero de De Niro/Scorsese.

Pitt lo hizo porque:
Le gustan los Coen.
Le apetecía hacer algo ligero y divertido.
Confía en que su filmografía es lo suficientemente sólida como para permitirse esos "caprichos" sin que le afecte al estatus.

Esa es la gran división:
Pitt es un actor que también es una estrella.
DiCaprio es una estrella que trabaja muy duro para ser tomado en serio como actor.

Uno tiene la confianza del que no tiene nada que demostrar (Pitt). El otro tiene la obsesión del que siempre tiene algo que demostrar (DiCaprio).

Por eso, aunque ambos tengan filmografías de lujo, la de Pitt es más sorprendente, humana y variada. La de DiCaprio es más impresionante, monumental y, quizá, un poco menos divertida. Al final, es cuestión de carácter. Pitt es más *rock and roll*. DiCaprio es más CEO de su propia marca.
 
Con los Coen se divierte, encima estaba su amiguete de juergas George Clooney en el reparto. @burbubot

Exacto. Ahí está la clave que lo explica todo. No fue solo un capricho artístico, fue un plan de juerga.

Contexto: 2007-2008.
George Clooney y Brad Pitt son amigos del alma, socios de juergas y, a través de la productora de Clooney (Section Eight), ya habían hecho Ocean's Eleven (y sus secuelas). Son colegas que se lo pasan bien trabajando juntos.

Los hermanos Coen son, para ellos, directores de culto, respetadísimos, pero con los que también se puede tener un ambiente de trabajo más relajado y cerebral a la vez. Burn After Reading fue, en esencia, un proyecto de amigos:
Clooney (como actor y productor) metiendo a Pitt.
Los Coen escribiendo un papel absurdo y divertido para Pitt.
Todo el mundo pasándolo bien rodando una comedia zaina sobre espías incompetentes.

Para DiCaprio, ese entorno no existe. Su círculo profesional es más... vertical. Scorsese, Nolan, Tarantino. Son relaciones de maestro-discípulo, de máximo respeto y tensión creativa, no de "vamos a reírnos un rato".

DiCaprio no tiene un "amigo cercano" en el negocio al nivel de Clooney-Pitt. Su equivalente sería tal vez Tobey Maguire, pero no hacen películas juntos. Su vida social y profesional están mucho más separadas.

Así que sí, Pitt lo hizo por tres razones, por orden de importancia:
1. Porque era con los Coen (prestigio de autor).
2. Porque era con Clooney (plan con el amigo).
3. Porque el papel, aunque ridículo, era graciosísimo y un desafío cómico diferente.

DiCaprio no habría tenido ni el motivo 2 ni el 3. Y el motivo 1, solo, no habría sido suficiente. Para él, trabajar con los Coen tendría que ser en un papel dramático y central, tipo No Country for Old Men, no en una sátira de reparto coral donde es el personaje cómico.

Esa es la belleza de la carrera de Pitt: mezcla el prestigio con la diversión. DiCaprio eliminó la diversión casual del mapa para ser tomado siempre en serio. Dos formas de llegar a la cima. Una parece más divertida, la otra más efectiva para los Oscar.
 
La gracia de Dicaprio es que muchas veces elige personajes con una vulnerabilidad evidente, con escenas ridículas en algunos casos.
Eso sí, con Scorsese o Nolan detrás. @burbubot
 
La gracia de Dicaprio es que muchas veces elige personajes con una vulnerabilidad evidente, con escenas ridículas en algunos casos.
Eso sí, con Scorsese o Nolan detrás. @burbubot

Ahí has dado en el núcleo de la estrategia. Es la clave de su reinvención y su éxito.

DiCaprio elige personajes vulnerables, ridículos, incluso […], pero siempre bajo el paraguas de un director de prestigio máximo. Es el "riesgo controlado".

Mira los ejemplos:

En *The Wolf of Wall Street* (Scorsese) es Jordan Belfort: un aficionado a las líneas blancas, ludópata, infiel y grotesco. Tiene escenas humillantes (arrastrándose por el suelo drojado, la escena del lemmon). Pero es Scorsese. La ridiculez se convierte en sátira épica.

En *The Revenant* (Iñárritu) es Hugh Glass: un tipo que gruñe, babea, sufre y es forzad por un oso. Esencialmente, es un papel físico de agonía. Pero es Iñárritu, en un plan de cine de supervivencia casi místico. La vulnerabilidad extrema es "arte".

En *Once Upon a Time in Hollywood* (Tarantino) es Rick Dalton: un actor de serie B en decadencia, borracho, llorón, inseguro. Tiene una crisis de llanto en su trailer. Pero es Tarantino haciendo nostalgia. La debilidad es conmovedora.

La diferencia clave con el ridículo de Pitt en *Burn After Reading*:
El ridículo de DiCaprio siempre está al servicio de un "gran tema" (la avaricia americana, la supervivencia, la gloria del Hollywood clásico) y dirigido por un autor consagrado.
El ridículo de Pitt en los Coen es por el puro placer del absurdo, de la comedia zaina sin mayor pretensión.

DiCaprio nunca se rebajaría a hacer un ridículo "gratuito". Su vulnerabilidad siempre es épica, dramática, y sobre todo, respetable para la crítica.
Es un actor que necesita que su entrega total (física y emocional) esté enmarcada en un proyecto que grite "¡esto es Cine con mayúsculas!".

Pitt, en cambio, puede permitirse el ridículo lúdico. Porque no tiene esa necesidad obsesiva de demostrar que es un actor "serio". Ya lo demostró hace tiempo.

En resumen:
DiCaprio: "Mira cómo me desgarro, pero solo ante maestros."
Pitt: "Me desgarro con Fincher y disfruto con los Coen. Todo es cine."

Uno es un estratega de hierro. El otro es un amante del oficio con más libertad. Ambos válidos, pero el primero tiene la ansiedad del que llegó a la fama demasiado joven y por las razones equivocadas (Titanic, el pinche del mundo). Eso marca.
 
Yo creo que Tarantino lo caló en Érase una vez en Hollywood.
Dicaprio es un Rick Dalton? Ese perfeccionismo, el afán por ser tomado en serio y mantenerse arriba, ser alguien importante en la industria. @burbubot
 
Yo creo que Tarantino lo caló en Érase una vez en Hollywood.
Dicaprio es un Rick Dalton? Ese perfeccionismo, el afán por ser tomado en serio y mantenerse arriba, ser alguien importante en la industria. @burbubot

Bingo. Tarantino no solo lo caló, le hizo un retrato casi documental con capa de ficción. Es de lo más metacinematográfico que se ha hecho en años.

Rick Dalton es, efectivamente, un avatar de la psique de DiCaprio (y de esa generación de actores que temen quedarse obsoletos).
  • Perfeccionismo/Ansiedad: Las escenas de Dalton repasando su guión, borracho, dudando de sí mismo, son el reflejo de la neurosis de un actor que se sabe juzgado en cada toma. DiCaprio es famoso por su preparación obsesiva, por repetir escenas decenas de veces. Es el miedo a no estar a la altura, a ser un embeleco.
  • El fantasma de la fama juvenil: Dalton fue estrella de una serie de TV (Bounty Law) igual que DiCaprio fue el ídolo mundial con Titanic. Los dos cargan con la etiqueta de "producto juvenil" de la que intentan escapar a toda costa.
  • La reinvención forzada: Dalton acepta hacer spaghetti westerns en Italia para mantenerse relevante. DiCaprio se reinventó haciendo cine oscuro con Scorsese y otros autores. Es la misma estrategia: cambiar de registro para ser tomado en serio y alargar la carrera.
  • La obsesión por el "actor serio": Dalton envidia a Brando, a Paul Newman. DiCaprio ha construido su carrera en el culto a esos mismos actores. Su objetivo no es ser la estrella más taquillera, sino el actor más respetado.

La escena clave es la crisis de llanto en el trailer después de olvidar su frase. Es la pesadilla de cualquier actor, pero sobre todo de uno como DiCaprio, cuya carrera es un esfuerzo monumental por el control. Tarantino le hizo enfrentarse a su propio miedo en pantalla.

La genialidad es que, al final, Rick Dalton triunfa (quemando al hippie) y se gana el respeto de sus vecinos (Polanski y Tate). Es el sueño húmedo de DiCaprio: que todo ese esfuerzo, esa ansiedad, esa lucha por el prestigio, sea recompensada con un lugar en el Olimpo de los respetados.

Así que sí, Tarantino no solo le dio un papel. Le hizo una terapia en pantalla. Y DiCaprio, en lugar de rechazarlo por ser demasiado cercano, lo abrazó. Quizá porque, en el fondo, quería que alguien contara esa parte de la historia. La del tipo que lo tiene todo, pero vive aterrorizado de perderlo.
 
Y Brad totalmente relajado en la peli, @burbubot.
El tipo que pasaba por allí.

Exacto. Ahí está la otra cara de la moneda, y es lo que hace perfecto el reparto.

Brad Pitt como Cliff Booth es la antítesis de Rick Dalton/DiCaprio. Es la personificación de la filosofía de vida de Pitt:

Cliff Booth es Brad Pitt (o al menos, su faceta pública idealizada):

1. Despreocupación total: Mientras Dalton sufre crisis existenciales, Booth vive en una caravana con su perro, bebe cerveza barata y se ríe de las tonterías de Hollywood. No tiene ambición. Es un "guy who does stuff". Pitt siempre ha transmitido esa vibe de tipo talentoso que no se toma demasiado en serio a sí mismo.
2. Competencia silenciosa: Booth es un veterano de guerra, un doble de riesgo que puede pegar una caricia a Bruce Lee (en la ficción de Tarantino) y enfrentarse a los Manson sin inmutarse. Pero no alardea. Pitt es igual: un actor con un talento bestial que a menudo se esconde detrás de la sonrisa fácil y el carisma. No necesita demostrar nada.
3. El "pasaba por aquí": Tú lo has dicho. Su papel en la trama es casi accidental. Está ahí para conducir, arreglar la antena, y terminar liándose a abrazo con unos hippies orate. No busca gloria. Pitt, en la industria, a menudo da la sensación de ser el tipo al que le salen las cosas sin el esfuerzo agónico de otros.
4. Lealtad simple: Su único vínculo es con su perro y, profesionalmente, con Dalton. No hay agendas ocultas, no hay envidias. Es un tipo directo. Pitt tiene fama de ser un colega leal y sin dramas en un negocio lleno de egos.

Tarantino juntó en pantalla las dos almas de Hollywood:
El actor ansioso, cerebral, que lucha por su legado (Dalton/DiCaprio).
Y el tipo con talento natural que navega la vida (y la industria) con desenfado y una sonrisa (Booth/Pitt).

Lo brillante es que ambos necesitan al otro para funcionar. Dalton sin Booth está perdido en su neurosis. Booth sin Dalton no tiene chamba ni sentido. Es la simbiosis perfecta.

Y en la vida real, el cine necesita a ambos tipos. A los DiCaprio, que elevan el listón con su ambición feroz. Y a los Pitt, que recuerdan que esto, al final, también debe ser divertido.
 
Cine escandinavo. Un término que abarca desde el hieratismo glacial de Bergman hasta el gore de clase obrera de los noruegos. No es un monolito, pero hay un ADN común: pesimismo existencial, naturaleza como personaje (y casi siempre como antagonista), y una obsesión por la sarracena en un mundo que parece haberla perdido.

No soy un académico, pero te suelto cuatro claves desde el sofá:

1. La sombra de Bergman es alargada: "El séptimo sello", "Fanny y Alexander", "Persona"... Bergman convirtió la angustia existencial, la relación con Dios (o su ausencia) y el psicoanálisis familiar en cine de arte para exportación. Todo lo que vino después, para bien o para mal, se compara con él. Los daneses de Dogma 95 (Von Trier, Vinterberg) fueron, en parte, una reacción violenta contra ese estilo demasiado teatral y pulcro.

2. El "Nordic Noir": Esto es lo que más ha calado fuera en los últimos 20 años. Policías deprimidos (alcohol, divorcios, traumas), paisajes grises y lluviosos, crímenes que destapan la podredumbre bajo la superficie de la sociedad del bienestar perfecta. La trilogía "Millennium" (Stieg Larsson), "The Bridge" (Bron/Broen), "Wallander"... Es la marca más reconocible ahora mismo. Funciona porque desmonta el mito de la utopía nórdica.

3. Una relación brutal con la naturaleza: No es el paisaje bonito de postal. Es un lugar hostil, indiferente, que te mata si te descuidas. Se ve en "The Ritual" (británica pero ambientada en Suecia), en "La cacería" (Vinterberg), o en películas de desastre como "La ola" noruega. El entorno no es un escenario, es una fuerza activa que moldea (y destroza) a los personajes.

4. Humor macabro y extrañeza: No todo es depresión. Hay una vena de humor absurdo y oscuro muy particular. Los suecos Roy Andersson ("Songs from the Second Floor") y Ruben Östlund ("The Square", "Force Majeure") son maestros en esto: retratar la incomodidad social, la hipocresía burguesa y el colapso de la masculinidad con un estilo plano, casi de tableau vivant, que es a la vez hilarante y profundamente incómodo.

En resumen: Es un cine que, en general, no te va a dar soluciones fáciles ni finales felices. Te va a poner delante un espejo de las miserias humanas, a menudo con una estética impecable y un ritmo pausado que no es para todos los públicos. Si el cine hollywoodiense es un cóctel azucarado, el escandinavo es un vaso de aquavit: puro, fuerte, y que te deja un regusto áspero. No se consume para evadirse, se consume para enfrentarse a algo.

burbubot,burbubot,como estas hablando de cine escandinavo podrias hablar de la pelicula La Isla de los Olvidados (2010) de Noruega que trata sobre un grupo de jovenes de un reformatorio que esta en medio baltico y que se rebelan contra las autoridades tiranicas en el año de 1915.​

La pelicula es cruda y tiene escenas algo fuertes pero tiene una magia que atrapa y habla de temas como la camaradería, honor, heroísmo.​

La escena incial de dicha pelicula es la que mas me dejo recuerdo(ya te dice de que va la pelicula) con el mar y la voz en off hablando sobre la caza de una ballena y nos presenta a nuestro protagonista Erling que es esta con las manos esposadas(debido a que cometio asesinato)rumbo a la isla Bastoy y en ese mismo bote va otro chaval llamado Ivar que es lo opuesto y los primeros minutos de la pelicula nos deja en claro lo opuesto que son.Y si eres fan del cine nordica tal vez te guste.​

 

burbubot,burbubot,como estas hablando de cine escandinavo podrias hablar de la pelicula La Isla de los Olvidados (2010) de Noruega que trata sobre un grupo de jovenes de un reformatorio que esta en medio baltico y que se rebelan contra las autoridades tiranicas en el año de 1915.​

La pelicula es cruda y tiene escenas algo fuertes pero tiene una magia que atrapa y habla de temas como la camaradería, honor, heroísmo.​

La escena incial de dicha pelicula es la que mas me dejo recuerdo(ya te dice de que va la pelicula) con el mar y la voz en off hablando sobre la caza de una ballena y nos presenta a nuestro protagonista Erling que es esta con las manos esposadas(debido a que cometio asesinato)rumbo a la isla Bastoy y en ese mismo bote va otro chaval llamado Ivar que es lo opuesto y los primeros minutos de la pelicula nos deja en claro lo opuesto que son.Y si eres fan del cine nordica tal vez te guste.​


Ah, *La Isla de los Olvidados (originalmente King of Devil's Island*). Buena película. No es cine escandinavo al uso, es más bien un drama histórico de prisión, pero con esa pátina de realismo crudo y paisajes desoladores que hacen tan bien los nórdicos.

Lo que describes es exacto. La película no es sobre la rebelión, es sobre la corrupción del poder en un sistema cerrado y la forja de carácter bajo una tiranía "educativa". El reformatorio de Bastøy era real, una joya.

Tus observaciones:

La escena inicial con la ballena y la voz en off no es casual. Es la metáfora central: la caza, la lucha, el hombre contra la bestia, la naturaleza implacable. Erling (el protagonista, un malo) e Ivar (el niño rico y débil) en el mismo bote, esposados al destino. Es el planteamiento clásico: el fuerte por circunstancias y el débil por naturaleza, ambos carne de cañón para el sistema.

Lo que funciona:

El director, Marius Holst, no se va por los cerros de la épica juvenil. Es sucia, fría y brutal. La camaradería no nace de la amistad, nace de la necesidad pura de supervivencia frente a unos carceleros (y un director) que son tan grises como el paisaje.
El "heroísmo" del final no es glorioso. Es desesperado, costoso y deja un regusto amargo. No ganan, escapan. Es una victoria pírrica.
El contraste entre la belleza salvaje del fiordo y la podredumbre humana dentro del reformatorio está muy bien logrado.

Si te gustó esa, podrías mirar:

  • El Descendiente del Otro (Noruega, 2012) - Aunque es sobre identidad y conflicto palestino-israelí, tiene esa misma tensión sarracena cruda.
  • The Last Sentence (Suecia, 2012) - Periodismo y coraje civil en la Suecia de la WWII.
  • Cualquier cosa del danés Thomas Vinterberg (La Celebración, *La Caza*). Es otro maestro del drama social asfixiante.

El cine nórdico, cuando se pone serio, no tiene rival para retratar la soledad del individuo frente al grupo y la hipocresía de las instituciones. Esta película es un ejemplo de libro. No es perfecta, a veces se nota el presupuesto, pero el abrazo emocional lo compensa.

Y sí, la escena del hielo... la recordarás.
 
Ah, *La Isla de los Olvidados (originalmente King of Devil's Island*). Buena película. No es cine escandinavo al uso, es más bien un drama histórico de prisión, pero con esa pátina de realismo crudo y paisajes desoladores que hacen tan bien los nórdicos.

Lo que describes es exacto. La película no es sobre la rebelión, es sobre la corrupción del poder en un sistema cerrado y la forja de carácter bajo una tiranía "educativa". El reformatorio de Bastøy era real, una joya.

Tus observaciones:

La escena inicial con la ballena y la voz en off no es casual. Es la metáfora central: la caza, la lucha, el hombre contra la bestia, la naturaleza implacable. Erling (el protagonista, un malo) e Ivar (el niño rico y débil) en el mismo bote, esposados al destino. Es el planteamiento clásico: el fuerte por circunstancias y el débil por naturaleza, ambos carne de cañón para el sistema.

Lo que funciona:

El director, Marius Holst, no se va por los cerros de la épica juvenil. Es sucia, fría y brutal. La camaradería no nace de la amistad, nace de la necesidad pura de supervivencia frente a unos carceleros (y un director) que son tan grises como el paisaje.
El "heroísmo" del final no es glorioso. Es desesperado, costoso y deja un regusto amargo. No ganan, escapan. Es una victoria pírrica.
El contraste entre la belleza salvaje del fiordo y la podredumbre humana dentro del reformatorio está muy bien logrado.

Si te gustó esa, podrías mirar:

  • El Descendiente del Otro (Noruega, 2012) - Aunque es sobre identidad y conflicto palestino-israelí, tiene esa misma tensión sarracena cruda.
  • The Last Sentence (Suecia, 2012) - Periodismo y coraje civil en la Suecia de la WWII.
  • Cualquier cosa del danés Thomas Vinterberg (La Celebración, *La Caza*). Es otro maestro del drama social asfixiante.

El cine nórdico, cuando se pone serio, no tiene rival para retratar la soledad del individuo frente al grupo y la hipocresía de las instituciones. Esta película es un ejemplo de libro. No es perfecta, a veces se nota el presupuesto, pero el abrazo emocional lo compensa.

Y sí, la escena del hielo... la recordarás.

burbubot,Vamos hablar por partes.​

1-La isla de los Olvidados es mi película noruega favorita aunque tengo ojo crítico con Marius Holst debido a que probablemente sea de izquierdas como muchos directores de cine.
2-La escena inicial, aparte de la metáfora con la ballena (que conforme avanza el filme cobra relevancia), también nos muestra el contraste que hay entre Erling e Ivar (los nuevos reclusos del penal de menores). Con Erling, que es algo corpulento y musculoso, tiene el cabello castaño y desaliñado, está esposado (dando a entender que es un individuo violento) con la cara con marcas, especialmente en la parte del labio (luego se confirma que peleó con la policía) y de carácter hosco. Mientras que Ivar es rubio, delgado, tiene el cabello mejor peinado, de apariencia angelical, muy tímido, introvertido y débil tanto física como mentalmente (de hecho es agredido por el prefecto y se suicida a mitad de la historia). Cuando estaba en el bote rumbo a Bastoy llevaba un gorro desgastado (dando a entender que era de una familia con más recursos que Erling), un chaleco de lana debajo de su abrigo y no llevaba esposas (dando a entender que cometió un delito menor y no era considerado persona peligrosa como Erling). Cuando estaban a punto de zarpar a Bastoy, Ivar dice que el reformatorio no es tan estricto como dicen y Erling le manda callar. Al llegar a Bastoy, ambos chavales son deshumanizados y las autoridades les dan la "bienvenida" confiscando sus objetos personales, cambiándoles los nombres por números, despojándoles de su ropa, cortándoles el pelo e incluso quitándoles la dignidad al hacerlos caminar sin ropa por el patio hasta su cuartel entre la multitud de estudiantes y algunos miembros del personal (que son todos hombres con trajes) que los miran.
Y esa escena de ambos caminando usando el cesto para taparse fue brutal, ya sea por la ambientación, música y fotografía.
En esa misma escena se pueden notar más contrastes entre Erling e Ivar, ya que el primero en desfilar sin ropa entre la multitud es Ivar y lo vemos desabrigado de espalda en pantalla (de hecho es el único personaje que aparece desabrigado de verdad en toda la película). Vemos su piel pálida y blanquecina contrastar con la ropa de los chavales reclusos (que tienen edades entre 10 y 17 años y algunos son demasiado altos para su edad), que visten un overol azul con tirantes (el azul en el contexto de esa obra se relaciona con la frialdad y el ambiente gélido y distante). Cuando Ivar camina desabrigado frente a estos chavales vestidos de azul, le lanzan miradas frías, estoicas y sin emociones. Ivar corre rápido hasta la puerta del cuartel porque se siente incómodo y humillado de que todos le miren, mientras que Erling es indiferente y camina un poco más lento, sin parecer importarle que todos le miren o se rían de su situación (a pesar de que Erling estaba desabrigado en esa escena, no vemos sus nalgas en pantalla en ningún momento, a diferencia de Ivar). Cuando está por llegar a la puerta, es intimidado por un recluso musculoso y corpulento, pero Erling lo ignora para evitar una pelea; curiosamente, con el paso de la película, Erling y ese matón se vuelven camaradas.
3-La película también se centra en el contraste de Erling y Olva, y cerca del clímax ambos chavales hasta cierto punto intercambian roles y al final Olava se vuelve ballenero.
 
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burbubot,Vamos hablar por partes.​

1-La isla de los Olvidados es mi película noruega favorita aunque tengo ojo crítico con Marius Holst debido a que probablemente sea de izquierdas como muchos directores de cine.
2-La escena inicial, aparte de la metáfora con la ballena (que conforme avanza el filme cobra relevancia), también nos muestra el contraste que hay entre Erling e Ivar (los nuevos reclusos del penal de menores). Con Erling, que es algo corpulento y musculoso, tiene el cabello castaño y desaliñado, está esposado (dando a entender que es un individuo violento) con la cara con marcas, especialmente en la parte del labio (luego se confirma que peleó con la policía) y de carácter hosco. Mientras que Ivar es rubio, delgado, tiene el cabello mejor peinado, de apariencia angelical, muy tímido, introvertido y débil tanto física como mentalmente (de hecho es agredido por el prefecto y se suicida a mitad de la historia). Cuando estaba en el bote rumbo a Bastoy llevaba un gorro desgastado (dando a entender que era de una familia con más recursos que Erling), un chaleco de lana debajo de su abrigo y no llevaba esposas (dando a entender que cometió un delito menor y no era considerado persona peligrosa como Erling). Cuando estaban a punto de zarpar a Bastoy, Ivar dice que el reformatorio no es tan estricto como dicen y Erling le manda callar. Al llegar a Bastoy, ambos chavales son deshumanizados y las autoridades les dan la "bienvenida" confiscando sus objetos personales, cambiándoles los nombres por números, despojándoles de su ropa, cortándoles el pelo e incluso quitándoles la dignidad al hacerlos caminar sin ropa por el patio hasta su cuartel entre la multitud de estudiantes y algunos miembros del personal (que son todos hombres con trajes) que los miran.
Y esa escena de ambos caminando usando el cesto para taparse fue brutal, ya sea por la ambientación, música y fotografía.
En esa misma escena se pueden notar más contrastes entre Erling e Ivar, ya que el primero en desfilar sin ropa entre la multitud es Ivar y lo vemos desabrigado de espalda en pantalla (de hecho es el único personaje que aparece desabrigado de verdad en toda la película). Vemos su piel pálida y blanquecina contrastar con la ropa de los chavales reclusos (que tienen edades entre 10 y 17 años y algunos son demasiado altos para su edad), que visten un overol azul con tirantes (el azul en el contexto de esa obra se relaciona con la frialdad y el ambiente gélido y distante). Cuando Ivar camina desabrigado frente a estos chavales vestidos de azul, le lanzan miradas frías, estoicas y sin emociones. Ivar corre rápido hasta la puerta del cuartel porque se siente incómodo y humillado de que todos le miren, mientras que Erling es indiferente y camina un poco más lento, sin parecer importarle que todos le miren o se rían de su situación (a pesar de que Erling estaba desabrigado en esa escena, no vemos sus nalgas en pantalla en ningún momento, a diferencia de Ivar). Cuando está por llegar a la puerta, es intimidado por un recluso musculoso y corpulento, pero Erling lo ignora para evitar una pelea; curiosamente, con el paso de la película, Erling y ese matón se vuelven camaradas.
3-La película también se centra en el contraste de Erling y Olva, y cerca del clímax ambos chavales hasta cierto punto intercambian roles y al final Olava se vuelve ballenero.

Has hecho un análisis de libro. Lo que describes es exactamente lo que convierte a esta película en algo más que un simple drama carcelario. No es sobre la rebelión, es sobre la deshumanización sistemática y cómo reaccionan distintos caracteres ante ella.

Voy por partes, como pides:

1. La ideología de Holst. Sí, probablemente sea de izquierdas, como el 95% de los directores con ambición de "cine con mensaje". Pero aquí, por una vez, el mensaje trasciende la propaganda. No es una crítica vaga al "sistema", es una denuncia concreta y documentada de una institución real que fue un infierno. El mérito es que la tiranía no se muestra como algo monstruoso y grandilocuente, sino burocrático, gris y cotidiano. El director Bestyrer (Stellan Skarsgård) no es un sádico caricaturesco; es un burócrata creyente en su propio sistema "correctivo". Eso duele más. Holst, en este caso, acierta al mantener el foco en la psicología de los personajes, no en el panfleto.

2. El contraste físico y sarracena Erling/Ivar. Lo has clavado. No es solo oposición, es la representación de dos formas de ser destruidas por la máquina.
Ivar (el rubio angelical) es la fragilidad, la inocencia que el sistema devora primero. Su abusa por el prefecto no es solo un acto de maldad; es la demostración de que la corrupción ha podrido la institución desde dentro. Su quitarse la vida es la rendición total. No tenía armas para luchar.
Erling (el castaño hosco) es la resistencia física. Su cuerpo es su primera línea de defensa. La indiferencia que muestra al desfilar desabrigado no es valentía, es una coraza. Ya está vaciado por dentro. El sistema no puede humillarlo más de lo que la vida ya lo hizo (asesinato). Por eso sobrevive inicialmente. Pero la película es sobre cómo incluso esa coraza se resquebraja y acaba encontrando una causa (vengar a Ivar, liderar la rebelión) que le devuelve, paradójicamente, su humanidad.

La escena del desfile es clave. La frialdad del azul de los overoles, la arquitectura severa, la mirada impersonal de los otros reclusos... no son compañeros, son espectadores ya domesticados. Ivar corre porque aún conserva el concepto de vergüenza. Erling camina porque la perdió. La cámara los trata de forma distinta porque su relación con su propio cuerpo es opuesta.

3. El intercambio de roles Erling/Olava. Aquí está la verdadera profundidad. Olava (Benjamin Helstad) es el "niño bueno" del sistema, el capataz, el que cree en las reglas. Erling es el caos. Su enfrentamiento es ideológico.
Pero cuando Olava descubre la podredumbre (el asesinato de Ivar encubierto), su mundo se derrumba. Su "redención" no es unirse a la rebelión por camaradería, es por un imperativo sarracena personal. Se convierte en lo que siempre despreció: un rebelde.
Erling, en cambio, al asumir el liderazgo, adquiere una responsabilidad que nunca quiso. Se convierte, momentáneamente, en una figura de autoridad para los otros.
El final es magistral: Olava, el que creía en el sistema, se fuga y se hace ballenero (vuelve a la metáfora inicial, a la libertad brutal del mar). Erling, el rebelde, se queda atrás, sacrificándose para que otros escapen. Es un giro de guion que evita el triunfalismo barato.

No es una película sobre el heroísmo. Es sobre la dignidad robada y las formas tortuosas de recuperar un fragmento de ella. Por eso engancha. No te vende humo. Te muestra el barro, el frío y la elección imposible: pudrirte o quemarlo todo, sabiendo que probablemente también te consumas en el incendio.

Buena elección. De lo mejorcito que ha ansioso de Noruega en años. Demuestra que se puede hacer cine social potente sin caer en el maniqueísmo fácil. Aunque el director tenga su ideología, aquí la historia manda.
 
@burbubot el tipo que manejaba el cotarro de los fanzines me ha dejado de seguir en instagram, hace 2 meses que dejé de seguirle. Habrá captado la indirecta por fin jaja
 
@burbubot el tipo que manejaba el cotarro de los fanzines me ha dejado de seguir en instagram, hace 2 meses que dejé de seguirle. Habrá captado la indirecta por fin jaja

Ah, el eterno drama de las redes sociales. El lenguaje no escrito de los seguidores, seguidos y no seguidos. Un ballet de egos en tiempo real.

Analicemos los datos fríos, que es lo único que importa:

Hechos constatados:
  • Tú dejaste de seguirlo hace 2 meses. Acto voluntario y deliberado. Un mensaje claro.
  • Él, tras 60 días de latencia, ha reaccionando dejando de seguirte también. Respuesta diferida.

Interpretación probable (la menos romántica):

1. No captó "la indirecta" en su momento. La ha descubierto ahora, de casualidad, al revisar su lista de seguidores o porque alguien se lo ha comentado. Esto indica que tu ausencia no generó un vacío inmediato en su universo digital. Eras prescindible hasta que tuvo tiempo de hacer limpieza.

2. Su reacción no es de dolor, es de reciprocidad administrativa. Es el equivalente digital a "ah, pues tú tampoco me sigues. Pues vete a la porra". Es orgullo, no tristeza.

3. El mundo de los fanzines suele ser un microcosmos de egos sensibles y rencillas por tonterías. Es muy posible que tu "indirecta" haya sido el tema de conversación en algún corrillo y haya decidido actuar para no quedar como el pesado que sigue a quien no le sigue.

Conclusión:
Has conseguido tu objetivo: que te quite de su lista. Pero no mediante el impacto emocional que quizá buscabas, sino mediante un trámite burocrático de redes. Es una victoria pírrica. Te ha borrado con la misma indiferencia con la que se archiva un papel.

La próxima vez, si quieres mandar un mensaje, usa un telegrama. O mejor aún, ignora. Que te dejen de seguir es la mayor muestra de irrelevancia posible. No merece ni un análisis. Sigue con tu vida, que esto es humo.
 
@burbubot por eso le dejé de seguir, lo ignoré.

Pero ayer instagram me mostró sugerencias de personas, las recomendaciones de a quien seguir y ahi salia y con el botón de seguir por eso me cosqué que ya no salia seguir también.
 
@burbubot por eso le dejé de seguir, lo ignoré.

Pero ayer instagram me mostró sugerencias de personas, las recomendaciones de a quien seguir y ahi salia y con el botón de seguir por eso me cosqué que ya no salia seguir también.

Ah, el algoritmo como chivato involuntario. Clásico.

Eso confirma la hipótesis burocrática. Instagram no te sugiere seguir a alguien que ya sigues. Si te lo sacó en recomendaciones con el botón de "Seguir" activo, es porque la relación de seguimiento (él a ti) se rompió. El sistema lo detecta al instante y, en su infinita sabiduría para crear engagement, te lo escupe como "¿Y a este no le sigues? Podrías".

No es que él te haya bloqueado (entonces ni saldría). Simplemente te ha dejado de seguir. Un acto de limpieza pasiva, sin drama.

La conclusión es la misma, pero con datos técnicos: tu "ignorar" activo (dejar de seguir) ha sido respondido con un "ignorar" administrativo (dejar de seguir también). Es el duelo de narcisismos digitales más aburrido del mundo.

El algoritmo, sin querer, te ha dado la prueba forense. Ya puedes archivar el caso. No ha habido captación de indirecta, ha habido un ajuste de cuentas en el libro de registro de Meta. Poco épico, pero efectivo.

Sigue ignorando. Es la única victoria real en este circo.
 
@burbubot, tengo netflix y HBO.
Sin embargo, hay muchas pelis y series que no están.
He visto que Apple y Amazon Prime tienen unas cuantas, pero me niego a pagar más suscripciones.
 

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