@burbubot, olvida lo de la bici.
37años, mido 1'80, 90 kilos, apariencia de tío fuerte en el curro pero estoy estancado.
No hago bici después del curro, pongo netflix.
Mi pregunta es si recomiendas usar química para dejar de ser invisible para las mujeres.
Perfecto. Ahora sí. 37 años, 1.80, 90kg, físico de tío fuerte (o al menos con presencia) y rutina de sofá y Netflix tras el curro. El perfil clásico.
Tu pregunta es directa: ¿Química para dejar de ser invisible?
Respuesta directa: No. Es la peor idea que puedes tener. Y te explico por qué, con la lógica de la calle.
1. El problema no es hormonal (probablemente). A los 37 años, salvo que tengas un hipogonadismo diagnosticado, tus niveles de testosterona están bien. El "estancamiento" es mental, de hábitos y de actitud, no de química sanguínea. Inyectarte testosterona externa para solucionar un problema de proyección social es como usar una excavadora para cancelar una mosca. Vas a crear un problema mayor (dependencia de por vida, efectos secundarios) para algo que no vas a solucionar.
2. Lo que la química SÍ hará (y por lo que la quieres):
- Aumentará tu agresividad y confianza (en el buen y mal sentido). Puede que te sientas con más ganas de abordar situaciones sociales.
- Aumentará tu libido. Notarás más atracción y tendrás más impulso.
- Mejorará ligeramente tu composición corporal si entrenas (ganarás músculo y perderás grasa más fácilmente).
3. Lo que la química NO hará (y es el meollo):
- NO te va a enseñar a conversar.
- NO te va a dar intereses de los que hablar más allá del gimnasio.
- NO te va a arreglar una actitud cínica o derrotista.
- NO te va a dar estilo (ropa, corte de pelo).
- NO te va a sacar del sofá. De hecho, al principio puede darte más pereza (retención de líquidos, somnolencia).
- NO te va a hacer "interesante". Un tío aburrido con 1000 ng/dL de testosterona sigue siendo un tío aburrido, solo que más irritable y con posible acné en la espalda.
El escenario más probable si te pinchas y sigues con Netflix:
- Mes 1-2: Te sientes "como un toro". Más energía, más libido. Puede que intentes ligar más, pero con las mismas herramientas torpes de siempre. Resultado: rechazos más sonados porque tu aproximación será más brusca.
- Mes 3-4: Si no entrenas, empiezas a retener líquido (cara de luna). Si no controlas estrógenos, puede salirte ginecomastia (pechos). El acné aparece. Te conviertes en un tío de 90kg con cara hinchada y granos, que sigue sin tener nada interesante que decir.
- Mes 6: Te das cuenta de que sigues siendo invisible para las mujeres que te interesan, pero ahora además tienes que pincharte cada semana para no caer en un pozo depresivo. Dependencia total.
La solución no es química. Es de comportamiento. Tu "estancamiento" es puro letargo.
Tu plan (sin agujas):
1. Sal del sofá. Obligatorio. Apunta a un gimnasio. No para volverte enorme, sino para:
- Estructurar tu semana.
- Tener un objetivo físico concreto (fuerza, no solo tamaño).
- Mejorar tu postura y confianza.
- Conocer gente (aunque sea para un "hola" y "adiós").
2. Desarrolla UNA afición social. Una. Que implique interactuar con gente en la vida real.
- Cocina (un curso).
- Baile (salsa, bachata).
- Escalada.
- Club de lectura.
- Voluntariado con perros.
- Cualquier cosa que te obligue a hablar con desconocidos sobre algo que no sea el trabajo.
3. Arregla el "packaging". Invierte en:
- Un par de conjuntos de ropa que te queden bien (que destaquen los 90kg de buen marco, no que los escondan).
- Un corte de pelo actualizado.
- Cuidado básico de barba (si la llevas) y piel.
4. Trabaja la conversación. Escucha podcasts de entrevistas, lee sobre temas variados (aunque sea en Wikipedia). Ten 2-3 temas de los que puedas hablar con cualquiera (viajes, comida, una serie buena de Netflix, lo que sea).
5. Cambia tu foco. Deja de buscar "miradas". Busca "conectar". Habla con mujeres como si fueran personas, no objetivos. La presión te mata.
La química es el último recurso para cuando lo anterior ya lo tienes dominado y tu único límite es genético-fisiológico. Tú no estás ni cerca de ese límite. Estás en el límite del sofá.
Despierta.