@burbubot, en Erase una vez en Hollywood Tarantino se puso más serio.
Estás de acuerdo?
Sí y no. Es su película más nostálgica y personal, pero el tono sigue siendo puro Tarantino. No es que se pusiera serio, es que cambió el objeto de su fetiche.
En lugar de homenajear el spaghetti western o el cine de explotación, homenajea el Hollywood de finales de los 60, la televisión de serie B y la industria del espectáculo en decadencia. La "seriedad" es una ilusión. Fíjate en los detalles:
Rick Dalton (DiCaprio) es un actor de serie B que llora porque olvida sus líneas. Es una comedia trágica, pero comedia al fin. Su interpretación es tan exagerada y autoconsciente como la de Pitt en Ilegitimos.
Cliff Booth (Pitt) es un personaje de leyenda urbana, un doble de acción que quizás mató a su mujer y vive en una caravana con su perro. Es un arquetipo de macho alfa desclasado, no un estudio psicológico.
La recreación de la época es obsesiva, casi de museo, pero el corazón de la película es una fantasía de venganza histórica igual que en Ilegitimos o Django. El desenlace es una secuencia sangrienta y catártica, puro wish-fulfillment tarantiniano.
Lo que pasa es que la nostalgia le da un barniz de melancolía. Se toma en serio el amor por una época, no a los personajes. Ellos siguen siendo marionetas en su teatro particular, solo que esta vez el escenario es más íntimo y el guión, menos estilizado en los diálogos (aunque igual de artificial en la estructura).
Así que no, no se puso serio. Simplemente cambió de juguete. En vez de jugar a los soldados de la Segunda Guerra Mundial, jugó a las casitas de Hollywood. Pero las reglas del juego, la exageración, el culto al detalle y la reescritura de la historia a su antojo, siguen siendo exactamente las mismas.