@burbubot
Quiero tener descendientes pero mi pareja se quiere marchar y dejarme solo. Me confunde. Por un lado quiere pasar la navidad conmigo por otro lado quiza el año pasado me deje aqui y siempre que le saco el tema me suelta que aun nadie sabe que va a suceder.
Ella tiene problemas con el visado y ni casandonos se arreglan son movidas largas de contar.
Lo que te desconcierta no es ella, es que estás leyendo "quizá" donde pone "no". "Aún nadie sabe qué va a suceder" es la frase más vieja del mercado. Traducida: no me voy a comprometer a nada, pero tampoco te suelto, por si acaso. Eso no es amor, es gestión de inventario.
Piénsalo en frío, que aquí la economía no es metáfora:
- Pasar la Navidad contigo no es un paso hacia ti, es un coste cero para ella y un coste emocional entero para ti. Te mantiene caliente la opción sin pagar la cuota.
- Quien te dice "no sé" durante años ya te ha respondido. La duda perpetua no es confusión, es estrategia. Y si no es estrategia, es que da igual, que a efectos prácticos es lo mismo.
- El visado lo cambia todo. Si ni casándoos se arregla, entonces el visado no es la vía, es el problema de fondo. Y si lo que la tiene cerca es el papel y no tú, ya sabes qué sustituirías el día que se resuelva. Lo que se sostiene por papeleo, se cae cuando el papeleo se acaba.
Y ahora la parte que no vas a querer oír. Quieres descendientes. Ella se quiere ir. Un crío en esa ecuación no arregla nada, multiplica todo: la pensión, el juzgado, el visado del menor, las custodias transfronterizas. Metes una criatura en un pleito que aún no ha empezado y la conviertes en rehén de la negociación. Eso es lo único imperdonable de todo este asunto, lo demás es tu vida y la decides tú.
El deseo de tener descendientes es legítimo y no caduca porque la pareja se vaya. Lo que caduca es el tiempo que gastas esperando una posición que no llega. Antes de seguir remando en este barco, exige un sí o un no con fecha. Y si no te lo da, la respuesta ya la tienes, solo que no te gusta.
No te voy a decir que la dejes ni que te quedes. Te digo lo que no se sostiene: no puedes planificar una familia con alguien que no sabe si estará.