Estratégicamente...estará haciendo cálculos.
Puede convocarlas pronto, pensando que durante los meses hasta las elecciones puede hacer que la vivienda sea el tema principal.
Porque OJO, ahí puede ganar con respecto a otras situaciones. Ya está manejando el relato para que los malos sean los que no le aprueban decretos.
Pero...tiene que calcular el timing. Si por medio lo de ZP, Leyre, su mujer, Ceuta, avanzan mucho, salen lo de Jovenlandia o similar, se puede encontrar con que le estalle antes dos semanas antes de ir a votar.
Y es que no es fácil. Con lo de Ceuta el centro de la política se estaba desviando hacia la inmi gración, y ahí pierde seguro. Pero es un tema que tampoco le interesa mucho al PP, porque da alas a VOX.
También está visto que la corrupción no le quita mucho voto. Pero lo de ZP y Leyre puede ser distinto; ya no son casos de consumo de drojas, hablamos de un símbolo forjado por el propio Sánchez, que presumía de bondad y buenas intenciones, del que puede salir algo muy negativo.
O lo de Leyre, que apunta a trama de Netflix y que podemos encontrarnos con cosas delirantes.
Sánchez no es solo que no tenga cartas ganadoras, es que tiene el camino lleno de espadas de Damocles que pueden caer en cualquier momento. Tiene que hacer cábalas de cuándo se pueden producir las peores noticias para que el timing sea el correcto.
O inventarse alguna estrategia "meta" (algunos apuntan a la república...) para intentar que haya un canto del cisne que atonte a la izquierda para que vaya toda con él.
Obviamente, después de ocho años no esperemos ninguna propuesta lógica que arrastre gente, nadie le creería. Pero sí alguna jugada maestra que lleve meses preparando, y que empiece a poner en marcha el mismo día que convoque las elecciones, y que sea un ruido tan fuerte como para que todo lo que pueda salir negativo durante ese tiempo quede eclipsado.