Suspendido el servicio de Cercanías Madrillín por un robo de cobre: ¿culpa de quién?
El robo de cobre ha forzado la suspensión del servicio de Cercanías en Madrillín, dejando a miles de viajeros sin tren. La noticia, adelantada por La Vanguardia, ha reabierto el debate sobre las competencias en la red ferroviaria y la seguridad de las infraestructuras.
Competencias: un galimatías administrativo
Mientras unos señalan al Gobierno central como responsable último de la seguridad en las vías, otros recuerdan que, salvo en Cataluña (donde opera Rodalies), las competencias de Cercanías corresponden a la Administración General del Estado. Sin embargo, la seguridad en las estaciones de Madrid depende de la Comunidad Autónoma. Esta dualidad genera confusión y, según algunos análisis, dificulta la coordinación necesaria para prevenir robos.
El coste de la bronca política
El incidente ha provocado cruce de acusaciones: desde quienes ven una consecuencia directa de las políticas del PSOE hasta quienes culpabilizan al PP por su gestión en seguridad. Lo cierto es que el robo de cobre es un problema recurrente en la red ferroviaria española, y las suspensiones de servicio se producen con frecuencia alarmante. Mientras los partidos se enzarzan, los usuarios pagan el pato.
La suspensión durará al menos hasta que se reponga el cableado robado y se refuercen las medidas de vigilancia. Hasta entonces, Madrillín se queda sin Cercanías. Y la pregunta que sobrevuela es si, más allá del ruido político, alguien tiene un plan para evitar que el cobre siga siendo un botín tan goloso.