Sudáfrica se blinda ante la caza al inmigrante: ultimátum de grupos ultranacionalistas
Sudáfrica vive una de sus peores crisis de violencia xenófoba en años. Grupos de patrullas vecinales, apoyados por movimientos ultranacionalistas, han lanzado un ultimátum: todos los inmigrantes indocumentados deben abandonar el país antes del 30 de junio de 2026. La situación ha escalado tras semanas de ataques que han dejado decenas de heridos y un clima de terror entre la población migrante, especialmente la procedente de otros países africanos.
El contexto económico y social de la olla a presión
La crisis no es nueva. Sudáfrica arrastra décadas de pobreza, racismo estructural, corrupción y violencia. Con un desempleo que ronda el 35%, la competencia por los escasos recursos aviva el resentimiento contra los extranjeros, a los que se acusa de ocupar puestos de trabajo y saturar los servicios públicos. El gobierno, sin embargo, no ha logrado frenar la ola, y las fuerzas de seguridad actúan con cuentagotas.
La postura del EFF y las contradicciones del panafricanismo
El partido político EFF (Economic Freedom Fighters), conocido por su retórica radical contra la minoría blanca y por exigir la expropiación de tierras sin compensación, ha sorprendido al abogar por la concordia en esta crisis. Su discurso apela al panafricanismo, defendiendo que «África es de los africanos», pero la medida excluye a los inmigrantes africanos de otros países. Críticos señalan el doble rasero: un partido que antes llamaba a «echar a los blancos» ahora pide calma ante la violencia contra negros extranjeros.
Un país al límite
El ultimátum del 30 de junio plantea un escenario explosivo. Las patrullas vecinales, armadas con palos y otros objetos, han prometido tomarse la justicia por su mano si el gobierno no actúa. Mientras, la comunidad internacional observa con preocupación, sin que hasta ahora se hayan anunciado medidas concretas para proteger a los inmigrantes. Sudáfrica, que alguna vez fue símbolo de la lucha contra el apartheid, vuelve a ser un espejo de las contradicciones del continente.