Una cosa es el precio y otra el valor.
- Cuando baja el precio... se mantiene o se compra mas.
- Cuando baja el valor se vende.
El valor se calcula mediante el descuento de flujos de caja a valor presente.
En realidad valorar una empresa no es un simple método, sino un arte.
El método de descuento de flujos de caja es solo una herramienta más de las que se sirven los analistas pero hay varios métodos de valoración cada uno con sus pros y sus contras, ninguno te dará el valor real de la empresa.
Otros métodos de valoración:
Valor contable
Valor de liquidación
Múltiplo de las ventas
PER 10
El descuento de flujos de caja futuros, en un plano teórico, es indiscutible como método, es decir, la empresa en funcionamiento vale necesariamente, lo que valgan los flujos libres de caja futuros descontados por la inflación. Pero esto, en la aplicación práctica, son una manola de colores en la mayoría de negocios a analizar debido a diferentes inconvenientes, a saber:
-Desconocemos las ventas futuras de la empresa
-Desconocemos los gastos futuros de la empresa
-Desconocemos los precios futuros del producto que vende la empresa
-Desconocemos los cambios futuros de la moneda
-Desconocemos la inflación futura
-Desconocemos las circunstancias geopolíticas futuras de la empresa
Y un larguísimo etcétera de incertidumbres.
Además cualquier error poco sustancial en una hipótesis de cálculo (por ejemplo un error en la estimación de las ventas futuras que suponga una desviación del 10% respecto a las ventas futuras reales), en los flujos futuros se convierte en una enorme suma de dinero y un error trascendental en la estimación del valor de la empresa.
En la aplicación práctica, el método del descuento de flujos de caja futuros, puede ser de gran utilidad en negocios donde los flujos de caja futuros sean bastante fáciles de prever sin cometer muchos errores de estimación.
Por ejemplo, una planta de gestión de residuos en una ciudad, más o menos manejará las mismas toneladas de residuos anuales, y percibirá ingresos parecidos con gastos parecidos. Aquí el descuento de flujos de caja futuros de explotación, será seguramente muy últil con hipótesis bien aproximadas.
Al contrario, ahora pongamos el ejemplo de una empresa, que se dedica a la fabricación de componentes para el automóvil, asientos por ejemplo. ¿Cuántos asientos va a vender en el futuro? ¿Cómo evolucionarán los asientos del automóvil aparte de ser ya calefactables? ¿Va a haber que reemplazar máquinas de fabricación de asientos para poder seguir vendiendo? ¿Cuántos clientes tiene la fábrica, uno, dos? ¿Y si ese cliente cambia de proveedor?... Por tanto y en resumen ¿Qué cifras ponemos en los flujos futuros del calculito? Ahí estará la clave y seguramente es imposible saberlo.