Qué supriman el ministerio de justicia, una aberración en una democracia mínimamente decente, para que los jefecillos del partido o partidillos en el poder no puedan nombrar, poner y deponer a los jueces que los pueden juzgar en el futuro. Y en segundo lugar que se remuevan los sillones azules del parlamento para que el ejecutivo y los jefecillos de los partidos no manejen el legislativo a su antojo, convirtiendo a los fruta en una corte de personas amaestradas.
Por supuesto que no lo harán, así que aquí tenéis mi voto, una buena boñiga apestosa en vuestra urna olla podrida.
Por supuesto que no lo harán, así que aquí tenéis mi voto, una buena boñiga apestosa en vuestra urna olla podrida.