El negocio de la astrología: por qué las mujeres son el target principal de un mercado millonario
Mientras la economía se tambalea y la inflación aprieta, hay un sector que no para de crecer: la astrología. Y tiene un público muy concreto. Las cifras del mercado global de servicios de astrología –horóscopos, apps, consultas– se acercan a los 3.000 millones de dólares, con un crecimiento anual superior al 5%. ¿Quién está detrás de ese gasto? Según los análisis de consumo, abrumadoramente mujeres de entre 25 y 45 años.
El perfil del cliente astrológico
La consultora IBISWorld sitúa a la astrología dentro de la categoría de “servicios espirituales y de bienestar”, donde el 70% de los compradores son mujeres. No es casualidad: las redes sociales y plataformas como Discord han proliferado grupos temáticos donde se comparten cartas natales, tránsitos y retrógrados. Es en estos espacios donde se genera comunidad y, sobre todo, consumo. Aplicaciones como Co-Star o The Pattern han captado millones de usuarias dispuestas a pagar suscripciones premium para conocer sus “alineaciones planetarias”.
El lado oscuro del negocio
Pero el atractivo económico tiene su reverso. No pocos analistas señalan que la industria se aprovecha de la vulnerabilidad emocional. Los grupos de astrología, más que de astronomía, están llenos de debates sobre cuadraturas y sextiles que a menudo derivan en ansiedad y dependencia. La paradoja es que un sector que promete bienestar puede estar generando lo contrario. Las críticas apuntan a que los mensajes son deliberadamente vagos para que el usuario siempre se sienta interpelado, una técnica que recuerda a las lecturas en frío de los mentalistas.
La pregunta queda en el aire: ¿es la astrología una herramienta de autoconocimiento o una burbuja de consumo emocional? Mientras el mercado siga creciendo, probablemente tengamos ambas respuestas.