Shakira, el 'latinx' y la batalla por Madrid
Cuando Shakira anunció su residencia de 12 conciertos en Madrid, el titular económico se escribía solo: 600.000 entradas, la mayor residencia de la historia de Europa, en un estadio de 55.000 plazas levantado en Villaverde para la música y no para el fútbol. El ruido, sin embargo, no lo ha puesto el aforo. Lo ha puesto una frase de su artículo en El País: «En Madrid todxs somos latinxs».
Un anglicismo llamado 'latinx'
El término divide incluso a quienes se sienten aludidos. 'Hispano' es la palabra que usa buena parte de la crítica para recordar que 'latino' en español designa lo relativo al Lacio y al latín, no a la identidad cultural americana. 'Latinx', en cambio, es un préstamo del inglés que pretende neutralizar el género. Para unos, es inclusión; para muchos, es una incorrección que borra el español.
La economía del estadio de Villaverde
El estadio de Villaverde, concebido para la música, convierte a Madrid en epicentro europeo de los grandes conciertos. Hay quien lee la residencia como un pulso con Barcelona, que no alberga un ciclo equivalente. Y la sospecha de que la artista utiliza el lenguaje identitario como altavoz comercial sobrevuela la conversación, aunque los números ya hablan por sí solos.
El análisis se atasca exactamente ahí: 'latinx' es un campo de minas lingüístico, político y comercial. Nadie discute las 600.000 entradas. Todo el mundo discute la palabra. Y de fondo, Madrid y Barcelona miden sus fuerzas en el negocio de la música en directo.