Paco Vallejo se niega a representar a España: la deuda con Hacienda que lo cambió todo
¿Se puede ser el segundo mejor ajedrecista español y negarse a vestir la camiseta nacional? Paco Vallejo lo ha hecho, y su argumento no es deportivo: es fiscal. En un vídeo difundido recientemente, el gran maestro ha pedido que no cuenten con él para las próximas Olimpiadas de Ajedrez. El motivo: una deuda que Hacienda le reclamó hace años a raíz de su participación en torneos de póker. Vallejo asegura que perdió dinero en aquellos torneos, pero la Agencia Tributaria interpretó otra cosa y le exigió una cantidad que él califica de abusiva e inventada. Ganó el juicio, pero el proceso le costó un pastón en abogados.
Un conflicto que va más allá del ajedrez
Vallejo no solo se queja del trato de Hacienda. También denuncia el ambiente en el mundillo del ajedrez español: mal rollo entre los propios jugadores, falta de apoyo y una estructura que, según él, no permite vivir del deporte a quienes no son figuras mediáticas. Su negativa a representar a España no es un acto de improvisación: es la consecuencia de años de desencuentros con la Administración y con el sistema. El jugador lo deja claro: "No le debo nada a España".
Entre la comprensión y la crítica
El caso ha generado reacciones divididas. Quienes apoyan a Vallejo ven en su actitud una respuesta lógica a una injusticia: cuando el Estado te arruina con un procedimiento arbitrario, el patriotismo de boquilla se desvanece. Otros, en cambio, consideran que sus quejas son exclusivamente económicas y que en muchos deportes no se puede vivir siendo un amateur. La polémica está servida, pero el dato objetivo es que España pierde a uno de sus mejores ajedrecistas justo antes de una cita olímpica.
Cierre irónico: España se queda sin su segundo mejor jugador. Hacienda, al parecer, no juega al ajedrez pero sabe dar jaque mate.