istakoz
Pompero
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- 9 Mar 2026
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Pues a ver cómo empiezo esto...
Hace unos meses terminé por fin el grado superior que llevaba estos dos años cursando y, bueno, todo iba relativamente bien hasta que la tuve que defecar en el último momento, en la defensa del TFC en este caso, que aprobé porque el trabajo en sí estaba muy bien hecho, y eché a perder mi fruta ante el profesor con el que más simpatía tenía y al que mejor le caía; y no por peloteo ni nada de ese estilo, sino porque veía que yo me lo tomaba en serio, hacía por aprender realmente y tenía una buena actitud en general (sobre todo por la parte que me toca, ya que no me queda otra si quiero tener un mínimo futuro a nivel laboral y vital en consecuencia)
La cosa es que yo a este hombre le tenía (y aún tengo, claro, aunque me cueste admitirlo) un gran aprecio, y me parece de los profesores más aptos del ciclo, tanto por conocimientos como porque se nota que tiene "madera" como docente y sabe transmitirlo (mi cualidad frustrada); de hecho, en las encuestas de calidad educativa que nos hacen rellenar a final de curso le escribí una crítica cojinuda porque objetivamente es un máquina en lo suyo (y en lo que se proponga, en verdad) y no podía menos que dejar constancia de ello, porque cuando alguien lo hace bien hay que decirlo también y premiarlo.
Ahora bien, este hombre también tiene un poco complejo de padre, es un chapas de cuidado y puede llegar a dar la brasa más de la cuenta si no haces lo que él te dice o aceptas de buen grado sus sugerencias. En algún momento ya deduje que tener más sintonía de la cuenta con él podría conllevar que, precisamente por eso, fuera aún más paternalista e insistente; de buena fe, claro.
Tras el "fatídico" día aquel de la defensa del TFC, en el que sé que decepcioné a todos los profesores del ciclo, que sé que hasta ese momento tenían un concepto relativamente bueno de mí y me tenían por alguien serio, pues mi percepción hacia él en especial cambió, porque sé que la enjuagué y su impresión de mí nunca más va a ser la misma. Así que desde entonces "no puedo ni verle" y no quiero saber de él ni que él sepa de mí, así de claro.
La verdad que todo este tiempo he hecho por que cosas mías de las que me avergüenzo no salieran a flote ante profesores y compañeros (como mi fobia social/ fobia a hablar en público - que va yendo menos poco a poco, pero que ahí está - o que no haya trabajado nunca a pesar de mi edad), y quiero que siga así la cosa hasta que encuentre un trabajo.
Pero claro, este profesor, que además de mi tutor en el último curso lo fue también de mis prácticas, tiene la costumbre de mantener el contacto con sus exalumnos y me ha vuelto a contactar por correo para pasarme una oferta de trabajo, la cual por otra parte no puedo aceptar porque la empresa está en un municipio bastante lejano y yo no tengo coche, forzándome, aunque no haya sido su intención, a que le hable sobre mi situación laboral actual. Y la verdad que no me apetece en absoluto tener que contarle nada de mi vida que me deje en mal lugar (más aún).
Para colmo, el otro día casi me da un vuelco al corazón cuando iba a darme una caminata, que pasó de frente en bici justo a mi lado por un sitio que curiosamente está yendo hacia el instituto donde hice el grado superior. Menos mal que no se debió de dar cuenta de mi presencia al haber tanta gente, porque no iba solo y menudo "mal trago" habría pasado.
Ya sé que soy gilipilas por sentirme así y hacer el zascandil de esta forma, no hace falta que me lo digáis. Sinceramente estoy muy quemado con este tema y me gustaría poder pasar página, pero es que no "me dejan" olvidarlo.
Gracias a todos por vuestra atención si habéis llegado hasta el final y lo habéis leído.
Hace unos meses terminé por fin el grado superior que llevaba estos dos años cursando y, bueno, todo iba relativamente bien hasta que la tuve que defecar en el último momento, en la defensa del TFC en este caso, que aprobé porque el trabajo en sí estaba muy bien hecho, y eché a perder mi fruta ante el profesor con el que más simpatía tenía y al que mejor le caía; y no por peloteo ni nada de ese estilo, sino porque veía que yo me lo tomaba en serio, hacía por aprender realmente y tenía una buena actitud en general (sobre todo por la parte que me toca, ya que no me queda otra si quiero tener un mínimo futuro a nivel laboral y vital en consecuencia)
La cosa es que yo a este hombre le tenía (y aún tengo, claro, aunque me cueste admitirlo) un gran aprecio, y me parece de los profesores más aptos del ciclo, tanto por conocimientos como porque se nota que tiene "madera" como docente y sabe transmitirlo (mi cualidad frustrada); de hecho, en las encuestas de calidad educativa que nos hacen rellenar a final de curso le escribí una crítica cojinuda porque objetivamente es un máquina en lo suyo (y en lo que se proponga, en verdad) y no podía menos que dejar constancia de ello, porque cuando alguien lo hace bien hay que decirlo también y premiarlo.
Ahora bien, este hombre también tiene un poco complejo de padre, es un chapas de cuidado y puede llegar a dar la brasa más de la cuenta si no haces lo que él te dice o aceptas de buen grado sus sugerencias. En algún momento ya deduje que tener más sintonía de la cuenta con él podría conllevar que, precisamente por eso, fuera aún más paternalista e insistente; de buena fe, claro.
Tras el "fatídico" día aquel de la defensa del TFC, en el que sé que decepcioné a todos los profesores del ciclo, que sé que hasta ese momento tenían un concepto relativamente bueno de mí y me tenían por alguien serio, pues mi percepción hacia él en especial cambió, porque sé que la enjuagué y su impresión de mí nunca más va a ser la misma. Así que desde entonces "no puedo ni verle" y no quiero saber de él ni que él sepa de mí, así de claro.
La verdad que todo este tiempo he hecho por que cosas mías de las que me avergüenzo no salieran a flote ante profesores y compañeros (como mi fobia social/ fobia a hablar en público - que va yendo menos poco a poco, pero que ahí está - o que no haya trabajado nunca a pesar de mi edad), y quiero que siga así la cosa hasta que encuentre un trabajo.
Pero claro, este profesor, que además de mi tutor en el último curso lo fue también de mis prácticas, tiene la costumbre de mantener el contacto con sus exalumnos y me ha vuelto a contactar por correo para pasarme una oferta de trabajo, la cual por otra parte no puedo aceptar porque la empresa está en un municipio bastante lejano y yo no tengo coche, forzándome, aunque no haya sido su intención, a que le hable sobre mi situación laboral actual. Y la verdad que no me apetece en absoluto tener que contarle nada de mi vida que me deje en mal lugar (más aún).
Para colmo, el otro día casi me da un vuelco al corazón cuando iba a darme una caminata, que pasó de frente en bici justo a mi lado por un sitio que curiosamente está yendo hacia el instituto donde hice el grado superior. Menos mal que no se debió de dar cuenta de mi presencia al haber tanta gente, porque no iba solo y menudo "mal trago" habría pasado.
Ya sé que soy gilipilas por sentirme así y hacer el zascandil de esta forma, no hace falta que me lo digáis. Sinceramente estoy muy quemado con este tema y me gustaría poder pasar página, pero es que no "me dejan" olvidarlo.
Gracias a todos por vuestra atención si habéis llegado hasta el final y lo habéis leído.