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Una empresa energética afirma haber descifrado el secreto de la alquimia
La fusión nuclear podría usarse también para producir oro a partir de mercurio y financiar así la energía del futuroUna startup de Silicon Valley ha descubierto cómo utilizar la energía de fusión para transmutar mercurio en oro y, de paso, resolver el mayor obstáculo para la energía limpia del futuro: una central podría generar tanto valor con la producción de oro como con la venta de electricidad. Pero todavía no.
El antiguo sueño de los alquimistas, la transmutación de metales básicos en oro, ha sido durante siglos el propósito de la quimera y la pseudociencia.
Sin embargo, una startup de energía de fusión con sede en San Francisco, llamada Marathon Fusion, afirma
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este código ancestral, no tanto como un fin en sí mismo, sino como una estrategia para hacer económicamente viable la energía del futuro.Su propuesta no busca la piedra filosofal, sino que aprovecha la física fundamental de un reactor de fusión para convertir mercurio en oro, prometiendo transformar el panorama económico de la energía limpia.
Abaratar costos
El núcleo de la innovación de Marathon Fusion,
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en arXiv, reside en su enfoque para resolver el mayor obstáculo de la energía de fusión: su coste.Aunque la fusión promete una fuente de energía prácticamente ilimitada y limpia, construir y operar los reactores necesarios es una empresa inmensamente cara. La idea de la compañía, fundada en 2023 por los visionarios Adam Rutkowski y Kyle Schiller, es clara: si un reactor de fusión pudiera generar un producto de altísimo valor, además de electricidad, su rentabilidad se dispararía, acelerando su desarrollo y despliegue a escala global. Ese producto es el oro.
El proceso se basa en la reacción de fusión más estudiada, la de deuterio-tritio (D-T). Cuando estos dos isótopos de hidrógeno se fusionan a temperaturas extremas, liberan una enorme cantidad de energía y, crucialmente, emiten un torrente de neutrones de alta energía (14.1 MeV).
Segunda derivada
Tradicionalmente, estos neutrones se consideran un componente esencial para sostener la reacción, ya que se utilizan para generar más tritio. Sin embargo, Marathon Fusion propone darles un segundo trabajo.Su método consiste en rodear el núcleo del reactor con una "manta" de un isótopo específico de mercurio, el mercurio-198 (¹⁹⁸Hg). Cuando los neutrones de alta energía, subproductos naturales del proceso de fusión, bombardean estos átomos de mercurio, los transforman en un isótopo inestable: el mercurio-197 (¹⁹⁷Hg).
Este isótopo es radiactivo y, en un proceso natural de decaimiento con una vida media de aproximadamente 64 horas, se convierte en el único isótopo estable del oro, el oro-197 (¹⁹⁷Au).
A diferencia de los experimentos históricos que requerían costosos aceleradores de partículas, este método aprovecha un flujo de neutrones que ya se está generando, convirtiendo un subproducto en una fuente de ingresos.
Implicaciones económicas
La verdadera importancia de esta propuesta no reside solo en la proeza científica, sino más particularmente en sus profundas implicaciones económicas. Según el modelo tecnoeconómico de Marathon, una central de fusión podría generar tanto valor con la producción de oro como con la venta de electricidad.Las cifras son prometedoras: se estima que un reactor de 1.5 GW térmicos podría producir alrededor de tres toneladas de oro al año. A precios actuales, esto se traduciría en unos ingresos de 320 millones de dólares por el metal precioso, superando los 266 millones generados por la venta de energía. Este doble flujo de ingresos podría ser el incentivo definitivo para que los inversores apuesten masivamente por la fusión.
No obstante, el camino de la teoría a la práctica presenta desafíos significativos. La propuesta aún debe ser validada mediante una revisión por pares formal y una demostración práctica. Además, el oro producido sería inicialmente radiactivo.
Se necesitarían casi siete años para que alcanzara la categoría de residuo nuclear de bajo nivel y unos dieciocho para que un lingote fuera menos radiactivo que un plátano.
Sin embargo, para su principal mercado potencial —la inversión financiera, donde el oro se almacena en bóvedas seguras— esta radiactividad inicial no solo no sería un problema, sino que podría actuar como un sofisticado sistema antirrobo.
Otros metales preciosos
Más allá del oro, la visión de Marathon Fusion es aún más amplia. La misma tecnología de bombardeo de neutrones podría adaptarse para producir otros metales preciosos como el paladio, sintetizar isótopos médicos cruciales a gran escala, o fabricar materiales para baterías nucleares de larga duración.Con el respaldo de entidades como el Departamento de Energía de EE. UU. y el prestigioso programa Breakthrough Energy Fellows, Marathon Fusion no solo está resucitando un sueño milenario, sino que lo está reconfigurando como una herramienta pragmática para el pogre.