España roza el ridículo ante Cabo Verde en su peor partido
La selección española de fútbol ha firmado una de sus actuaciones más bochornosas de los últimos años al no pasar del empate sin goles ante Cabo Verde, una selección de bajo ránking FIFA. El partido, disputado recientemente, deja a España al borde de la eliminación prematura en su grupo, dependiendo ya de resultados ajenos. El equipo no fue capaz de generar ocasiones claras y mostró una falta de intensidad alarmante.
Un once que genera dudas
La alineación de Ferran Torres como titular levantó ampollas entre la afición. El delantero, que apenas ha contado para su club, no justificó su presencia. Tampoco Unai Simón, el portero, ofreció seguridad. El equipo estuvo espeso, sin ideas en ataque y frágil atrás. El rival, consciente de su inferioridad, supo cerrar espacios y esperar su oportunidad. El resultado no es un accidente: es la consecuencia de una deriva táctica que se lleva viendo semanas.
El grupo se complica
Tras el empate, las cuentas son claras: España ya no depende de sí misma para pasar a la siguiente ronda. Cabo Verde, un combinado de jugadores modestos, ha logrado lo impensable. El próximo partido ante Uruguay, una selección con mucho oficio, se presenta como una losa. Pinta mal, muy mal. El ridículo está servido, y el relato de la recuperación se desmorona.
La selección no irá más allá de la siguiente ronda, si llega. El partido contra Uruguay lo dirá.