Infografías de IA: el spam visual que satura Twitter y LinkedIn
¿Notas que tu timeline de Twitter se ha llenado de infografías que parecen calcadas, con las mismas flechas, los mismos iconos y la misma tipografía? No es una impresión tuya. Una oleada de imágenes generadas por inteligencia artificial está copando los feeds de redes como Twitter, Instagram y LinkedIn, sobre todo en cuentas de emprendimiento, marketing e IA. El problema no es el contenido –que a veces tiene miga– sino la uniformidad alienante: todas parecen clones, hechas con el mismo prompt y el mismo estilo visual.
El efecto túnel de la uniformidad
La saturación de infografías con idéntico diseño produce el efecto contrario al deseado. En lugar de captar la atención, el ojo las filtra como ruido. Los usuarios confiesan que pasan de largo sin leer, y algunos hasta las confunden con publicidad. La paradoja: a fuerza de repetir la misma fórmula, la IA logra que nadie se pare a mirar lo que pone.
Errores que claman al cielo (literalmente)
Lo más sangrante son los fallos garrafales que se cuelan. Brazos que no encajan, frases como «el amor fundió a todos» en una supuesta infografía sobre civilización, o pies y codos derretidos. Algunas de estas imágenes han llegado incluso a contextos eclesiásticos, lo que da una idea de hasta dónde se extiende la plaga. La prisa por publicar contenido generado por IA sin revisión está sembrando desinformación visual.
Una nueva forma de contaminación digital
No es solo que las infografías sean feas o repetitivas; es que erosionan la credibilidad de quien las publica. En un entorno donde cualquiera puede generar una imagen con tres clics, la ausencia de control de calidad convierte el marketing visual en un campo de minas. Como ironiza un observador, habría que acuñar un término: «desinteligencia natural». Y es que, al final, la IA está logrando que la inteligencia –la de verdad– se vuelva un bien escaso en el timeline.