Israel bombardea Beirut y Trump reprocha a Netanyahu
El tramo arranca con el acuerdo que Trump daba por hecho y lo hace saltar por los aires: mientras el presidente estadounidense esperaba la firma, Israel bombardea los suburbios del sur de Beirut tras el impacto de tres drones en el norte de Israel. Trump estalla, Irán anuncia represalia y cierra su espacio aéreo, y el tramo termina con un supuesto acuerdo anunciado por Pakistán, el levantamiento del bloqueo y el crudo texano cayendo un 5%.
Qué se ha sabido
Israel ataca objetivos de Hezbolá en el distrito de Dahiyeh, en Beirut, tras el impacto de tres drones en el norte del país, según el comunicado conjunto de Netanyahu y el ministro de Defensa Israel Katz. La Fuerza Aérea israelí afirma haber respondido así a disparos de Hezbolá contra territorio israelí. Horas después, fuentes libanesas citadas en el hilo informan de un ataque con dron sobre un coche en Kfar Tebnit y de bombardeos de artillería en Nabatieh al-Fawqa.
Trump reacciona con una reprimenda pública a Netanyahu por el ataque de Beirut, que según el propio presidente «no debería haber ocurrido», y pide a las partes que «cesen las hostilidades». Un exembajador israelí en Estados Unidos, Alon Pinkas, sostiene que Israel no se había visto tan enfrentado a un presidente estadounidense en tres o cuatro décadas.
Irán cierra su espacio aéreo, activa la alerta máxima y anuncia represalia. El general Ali Abdollahi declara a la agencia IRNA que las fuerzas armadas están listas para atacar «el corazón del enemigo». Ebrahim Azizi, jefe de la comisión de seguridad nacional del Parlamento iraní, promete una «fuerte respuesta». Ali Akbar Velayati advierte de que «ha llegado la hora cero». El asesor del líder supremo amenaza con «estrangular» las arterias económicas de Occidente en Ormuz y Bab al-Mandeb.
Según fuentes israelíes citadas en el hilo, Irán rechaza el desbloqueo de 12.000 millones de dólares ofrecido por Washington para que no ataque Israel. El tramo termina con el primer ministro de Pakistán anunciando un acuerdo entre Irán y Estados Unidos que detiene el conflicto en todos los frentes y que se firmará en Suiza el viernes. Trump anuncia el levantamiento del bloqueo con efecto inmediato y dice que Ormuz se abrirá el viernes. El crudo Texas baja un 5% y los futuros del oro y la plata suben cerca de un 2%.
En paralelo, pero fuera del foco, dos asuntos aparecen en el hilo. Los Royal Marines británicos abordan en el Canal de la Mancha el petrolero Smyrtos de la flota en la sombra rusa, en una operación de seis horas, y Rusia suspende sus vuelos a Irán durante diez días mientras prepara, según mensajes del tramo, una ofensiva masiva sobre Ucrania.
Las posturas
El eje del choque está en si el acuerdo existe o es escenografía. Una parte sostiene que Trump necesita cerrar el cierre diplomático antes de su cumpleaños y que las prisas delatan la falta de sustancia: un participante recuerda que no es un tratado definitivo sino un memorando de entendimiento y que el término «acuerdo» sería una invención de la administración estadounidense. Otros lo leen como una paz de escaparate para el consumo de los mercados.
La división también aparece dentro del propio campo iraní. Pezeshkian declara que las decisiones sobre guerra y negociaciones recaen en Khamenei y en el Consejo Supremo de Seguridad Nacional, y lamenta que se use la palabra «traición» contra el equipo negociador. Medios afiliados a la Guardia Revolucionaria difunden una concentración en Mashhad con gritos contra Araghchi. Fars asegura que el acuerdo «no se firmará en el momento anunciado por Trump» y que mediadores cataríes discuten el alto el fuego en Teherán.
En el lado israelí, Katz rechaza retirarse de las zonas de seguridad en Líbano, Siria o Gaza «sin límite de tiempo» y Ben Gvir dice que el acuerdo «no nos obliga». Netanyahu afirma que Israel no se siente vinculado y no se retirará del sur del Líbano. Un alto funcionario israelí califica el acuerdo, en declaraciones al Canal 13, de «desastroso».
El debate económico gira, según varios mensajes, sobre el petrodólar: hay quien sostiene que Estados Unidos no paró de atacar por voluntad sino porque necesitaba que los países del Golfo vuelvan a exportar. Un participante detalla que el crudo de la reserva estratégica estadounidense es ligero y dulce, mientras las refinerías de la Costa Este y el Golfo están diseñadas para crudo pesado, lo que dificulta el refino. Otro apunta a que la guerra de desgaste resta inversión y población a Israel mientras Irán resiste con menos. Sobre el precio, las porras van del Brent en 70 a los 83 que se marcan al cierre.
Lo que cambia respecto a antes
El supuesto acuerdo que cerraba el tramo anterior se da aquí por roto antes de firmarse: el bombardeo israelí de Beirut desmonta la premisa de la tregua y el anuncio de Pakistán llega después. La predicción de que Irán respondería de inmediato al ataque no se cumple en el plazo esperado y varios participantes se preguntan si se quedará en amenaza. Entra en escena el frente económico con más fuerza: el desplome del Texas, la subida del oro y la plata y el futuro sobre el petróleo. Aparece además el control compartido de Ormuz entre Irán y Omán con un sistema de peajes, que Trump niega.
Escenas y cabos sueltos
La jornada se sigue casi como una retransmisión: el cumpleaños de Trump como plazo informal, una pelea nocturna como prueba de si el presidente atiende la televisión, y la selección iraní de fútbol aterrizando en Los Ángeles para su partido del martes. Un participante cierra con un pronóstico futbolero y otro responde con una porra sobre el crudo.