El FBI investiga a la AFA: el escándalo arbitral del Mundial llega a la justicia estadounidense
El partido Argentina-Egipto del Mundial ha desatado una tormenta de acusaciones de amaño y robo arbitral que ya ha traspasado el ámbito deportivo. La Federación Argentina de Fútbol (AFA) está siendo investigada por el FBI, según fuentes del hilo que citan informaciones cruzadas. La polémica se centra en la anulación de un gol a Egipto por un pisotón previo revisado en el VAR, mientras que en el otro área no se sancionó una jugada similar sobre Salah, y Argentina marcó el 3-2 en esa misma acción.
El clima de tensión se disparó cuando un usuario recordó que el seleccionador egipcio solo convocaba a futbolistas de confesión musulmana, lo que generó un debate sobre la composición del equipo. Pero el foco económico lo puso otro forero al señalar que quien apostó a favor de Argentina en el minuto 78, cuando perdía 0-2, se hizo rico. Y puso sobre la mesa el caso Bélgica-Senegal, con una remontada similar en el 80 y un penalti en el 118. Demasiadas coincidencias para un observador escéptico.
La investigación del FBI y el expediente del COI a la FIFA
Según el hilo, el FBI ha abierto una investigación a la AFA, en paralelo al expediente que el Comité Olímpico Internacional (COI) ha abierto al presidente de la FIFA, Gianni Infantino. La UE también ha denunciado al dirigente suizo. Las acusaciones apuntan a un posible amaño de partidos para favorecer a Argentina en su camino hacia el título, después de que en el partido contra Egipto se pitara un penalti en contra de los hispanoamericano —que Messi falló— y se anulara un tanto egipcio por una falta previa inexistente.
El análisis de la jugada clave muestra que el árbitro revisó el VAR durante más de dos minutos para determinar un pisotón de un defensor egipcio sobre un argentino, y decidió anular el gol. Sin embargo, en el 3-2, un pisotón similar de un argentino sobre Salah no fue revisado. La sensación de parcialidad caló hondo entre los aficionados, y las apuestas deportivas se convirtieron en el eje económico de la discusión.
El negocio de las apuestas: remontadas sospechosas
Un mensaje destacado desgrana la mecánica: Argentina iba perdiendo 0-2 en el minuto 78, y en 20 minutos marcó tres goles. Quien apostó a su victoria en ese momento multiplicó su dinero. El mismo patrón se repitió en Bélgica-Senegal, con remontada en los últimos minutos y penalti en la prórroga. La correlación entre los movimientos de las casas de apuestas y el resultado final ha llevado a muchos a sospechar de una trama organizada que utiliza la influencia de la FIFA y los gobiernos para amañar encuentros. El hilo menciona incluso que las negociaciones con Irán sobre el petróleo estarían vinculadas a los intereses de los organizadores del Mundial.
El ruido de fondo: nacionalismo, racismo y conspiración
El debate, previsiblemente, derivó en ataques cruzados entre aficionados de distintas selecciones, con acusaciones de racismo y superioridad sarracena. Mientras unos calificaban a los argentinos de «corruptos y ladrones» y a los egipcios de «mal perdedores», otros apelaban a la pureza del fútbol. En medio, la figura de Messi, a quien llaman «el bajito hormonado», y la polémica sobre su supuesta ascendencia alubia tras un artículo de Marca que fue retirado rápidamente. La investigación del FBI y el COI aportan un marco de legalidad que podría convertir el escándalo en algo más que una trifulca de taberna.