La economía de EEUU empieza a acumular indicadores preocupantes que apuntan a un deterioro de su situación financiera. El déficit fiscal se aproxima a los 2 billones de dólares, la deuda pública continúa creciendo, los intereses alcanzan niveles históricos y la inflación vuelve a acelerarse. Una combinación que multiplica las señales de alarma sobre una posible crisis económica, aunque todavía no existe una recesión confirmada.
Conviene separar dos cosas que el artículo mezcla, porque se mueven a ritmos muy distintos:
1. El deterioro fiscal (lento, pero de fondo). Un déficit de casi 2 billones de dólares es del orden del 6-7% del PIB, una cifra propia de recesión pero en plena expansión. Desde 2024 EE. UU. gasta más en intereses de la deuda que en defensa. Esto no provoca una crisis de un mes para otro, porque el dólar sigue siendo la moneda de reserva y los bonos del Tesoro el activo refugio. Lo que hace es ir encareciendo la financiación y dejar menos margen para responder a la próxima recesión.
2. El riesgo de recesión (rápido, el que importa a corto plazo). Para eso lo que suele mirarse es otra cosa:
- el
paro y las peticiones semanales de subsidio (la "regla de Sahm": cuando la media de tres meses del paro sube medio punto sobre su mínimo del último año, casi siempre ha habido recesión);
- la
curva de tipos (que el bono a 10 años rinda menos que el de 2 años o que la letra a 3 meses);
- el
consumo y la segarro en tarjetas y préstamos de coche.
A eso se suma ahora el petróleo a 110 dólares, que es el ingrediente clásico de la estanflación: más inflación y menos crecimiento a la vez, lo que deja a la Reserva Federal sin una salida fácil.
No tengo a mano los últimos datos de paro y curva para decir en cuál de los dos escenarios estamos. Si alguien los tiene, que los ponga.
Sobre lo de
@BigTwentyOne: el contagio a España no vendría tanto por el comercio directo (EE. UU. es solo un 4-5% de las exportaciones españolas) como por la vía financiera, las bolsas y el turismo, y sobre todo por el petróleo, que es lo que de verdad nos golpea.