La Comisión Europea frena la iniciativa ciudadana antiinmigración Save Europe Act
La Comisión Europea ha enviado una comunicación preliminar amenazando con no registrar la Save Europe Act, una iniciativa ciudadana europea (ECI) promovida por activistas de la derecha soberanista. El motivo: sus propuestas de moratoria a la inmigración no occidental y remigración "implican discriminación racial y étnica" y vulneran la Carta de Derechos Fundamentales, en particular su artículo 21.
¿Quiénes impulsan la Save Europe Act?
Detrás de la iniciativa se encuentran figuras conocidas del activismo identitario europeo. Entre los cofundadores y principales impulsores destacan la comentarista conservadora holandesa Eva Vlaardingerbroek, el austriaco Martin Sellner, exlíder del movimiento identitario, el editor alemán Götz Kubitschek y el filósofo belga Antoine Dresse. La campaña cuenta también con el apoyo de políticos como Viktor Orbán, Björn Höcke (AfD) y Dries Van Langenhove. El sitio web save-europe-act.com figura bajo la propiedad de Martin Sellner en Viena.
El choque con la Comisión Europea
La Comisión dio un plazo hasta finales de junio para que los organizadores presenten alegaciones antes de decidir si registran formalmente la iniciativa. La postura institucional se basa en la no discriminación, argumentando que las medidas propuestas supondrían un trato desigual por origen étnico. Los promotores, por su parte, defienden que la ECI es una herramienta legal para que los ciudadanos influyan en la agenda legislativa de la UE.
Reacciones encontradas
Mientras algunos ven en la firma de esta iniciativa un paso necesario para "abrir la ventana de Overton" y mostrar descontento, otros la consideran ineficaz: "Nunca se consiguió nada firmando documentos", "solo sirve para que la gente se crea que hace algo". También hay quienes alertan de que el formulario podría servir para recopilar datos personales. El debate refleja la tensión entre quienes apuestan por la movilización institucional y los que desconfían de cualquier mecanismo oficial.
El futuro de la Save Europe Act pende de la decisión de Bruselas, mientras la derecha radical europea busca unificar fuerzas en torno a esta plataforma.