14 de septiembre: Exaltación de la Cruz y rosario a las 22.00
¿Se puede rezar todos los días a la misma hora sin fallar ni uno? El 14 de septiembre el calendario católico celebra la Exaltación de la Cruz y remata la jornada con el rosario a las 22.00, una convocatoria repetida cada noche y cronometrada para no exceder los 25 o 30 minutos. No la impone nadie y no hay campana que la anuncie: es disciplina. Se sigue en castellano desde Lourdes, con letanías, salve y Ave María cantado.
Filipenses 2, 6-11: la lectura del día
El pasaje que ordena la fiesta es el himno de la carta a los Filipenses: «de modo que al nombre de Jesús toda rodilla se doble en el cielo, en la tierra y en el abismo». Es el texto más repetido de la jornada y, para muchos, el versículo más citado de toda la Biblia.
El día trae además una coincidencia que no pasa desapercibida: quien nace un 14 de septiembre puede acabar siendo Papa de Roma. Uno de ellos cumple hoy 71 años.
Las 15.00 y las 22.00: dos horarios que no se mueven
La Coronilla de la Divina Misericordia se reza a las 15.00, porque es la hora de la Misericordia y la hora en que, según la tradición, Jesús dio su vida. El rosario va después, a las 22.00. El repertorio de promesas atribuidas a las apariciones mar1 —protección, gracias especiales, arma contra el infierno, virtudes y buenas obras— se despacha aparte, con más extensión de la que cabe en un resumen. Para quien busque profundidad textual, los apotegmas de los Padres del Desierto compilados por el jesuita Heribert Rosweyde en el siglo XVII siguen circulando en línea.
Tres citas fijas, ni un día libre y cero margen para la improvisación. La constancia, esa virtud que el resto de los mortales reservamos para el gimnasio de enero, aquí se cumple a las diez de la noche. Quien encuentre una rutina más puntual, que la publique.