Sánchez no dimite: la teoría de la orden de Mohamed VI
La política española lleva tiempo buscando una explicación física para la permanencia de Pedro Sánchez en la Moncloa. La última que gana enteros en los análisis alternativos sostiene que el presidente obedece a una orden directa del rey de Marruecos. Nada de iluminatis, masones o reptilianos: ahora el tutor sería Mohamed VI.
La teoría se alimenta de un cóctel imposible de ignorar: cuatro años con los presupuestos prorrogados, la peor oleada de incendios que se recuerda y un goteo constante de familias cayendo en la pobreza. Cuando el relato oficial no convence, la imaginación se abre paso. Y esta vez tiene nombre propio.
Entre las explicaciones no conspirativas destaca un argumento incómodo: la oposición no ofrece una alternativa creíble. Un hipotético gobierno del PP llegaría con demasiados ministros bajo sospecha judicial. En esa comparación, la permanencia de Sánchez acaba siendo la opción menos mala para la estabilidad. Otra forma de decir que nadie mueve ficha, ni por orden de nadie.
El análisis se atasca ahí: ni las pruebas de la conspiración marroquí aparecen, ni la explicación racional termina de cerrar. La teoría sobrevivirá mientras no haya una explicación mejor. Y los presupuestos, mientras tanto, siguen prorrogados.