200.000 muertos por negligencia: el bulo sin pruebas que persigue a Sánchez
Imaginemos un número: 200.000. Eso es lo que un conocido difusor de contenido sitúa como el saldo de muertos por negligencia del presidente Sánchez desde que llegó al poder. Una cifra que no aparece en ningún registro oficial, que mezcla causas dispares —desde los fallecidos por Covid hasta los suicidios, pasando por la DANA y la eutanasia— y que, examinada con lupa, se desmorona. No es un debate, es una campaña de saturación.
El sumatorio imposible
La operación aritmética se sustenta en estimaciones sin fuente: 122.000 muertos por supuesto Covid, 1.000 en la DANA, 27.000 suicidios, 1.100 por eutanasia, 700 asesinatos atribuidos a inmigrantes, más los fallecidos por diagnósticos tardíos y supuestas vacunas falsas. Ninguna de estas cifras aparece en los boletines oficiales del INE o del Ministerio de Sanidad. La mayoría son aproximaciones sin verificar o directamente fabulaciones.
El ruido como estrategia
El patrón de difusión revela un mecanismo que va más allá del simple tuit provocador. Análisis de la actividad de estas cuentas muestran una producción incesante de contenido apocalíptico: titulares sin contraste, datos inflados y nula interacción con los argumentos contrarios. El objetivo no es convencer, sino saturar el espacio público de ruido para que el análisis serio se ahogue. Es la vieja técnica de envenenar el pozo.
Lo curioso es que, pese a que la acusación de negligencia criminal podría tener recorrido en algunos casos concretos —como la gestión de la pandemia o la crisis de la DANA—, la mezcla de todo en un mismo saco sin desglose acaba por desacreditar cualquier denuncia razonable. Al final, el dato que descoloca es que nadie ha aportado una sola fuente fiable que respalde el sumatorio. El bulo, por hiperbólico, se vuelve inofensivo para quien sabe leerlo.