Sam Altman anuncia la SUPERINTELIGENCIA AI en 2 años, y será capaz de trabajar intelectualmente mejor que cualquier CEO o científico.....

Ilustración editorial de un centro de datos con torres de refrigeración y un reloj marcando 2028, en azul marino y dorado
Publicidad

Sam Altman promete superinteligencia en dos años y el sector pregunta quién paga la factura​

Sam Altman, consejero delegado de OpenAI, ha situado la llegada de la superinteligencia artificial a finales de 2028. La cifra, redonda y ambiciosa, ha bastado para reabrir el debate sobre quién sostiene realmente el edificio: si los ingresos por servicios o la fe de los inversores. En el contexto de un sector donde las expectativas valen más que los balances, la fecha funciona como un argumento comercial antes que como un pronóstico técnico.

Lo que sigue no es una discusión sobre algoritmos. Es una discusión sobre dinero, energía y credibilidad. Y sobre si el anuncio de Altman es una hoja de ruta o una nueva ronda de financiación disfrazada de profecía.

Qué ha dicho Altman y por qué se discute la fecha​

El anuncio se apoya en una idea simple: en dos años, la inteligencia artificial general trabajará intelectualmente mejor que cualquier CEO o científico. La formulación es potente y también tramposa, porque mezcla una capacidad futura con una comparación presente. El creador de Claude, Dario Amodei, ha declarado que no puede descartar que su modelo tenga conciencia, lo que añade presión al relato: si unos hablan de conciencia y otros de superinteligencia, el mercado empieza a preguntar por los resultados.

Hay quien sostiene que dos años es factible y que para 2030 será seguro y barato. En contra pesa un argumento que recorre todo el sector: la inteligencia no es solo fuerza bruta, datos y un algoritmo. Los modelos de lenguaje actuales no bastan, y buena parte del análisis técnico apunta a que hace falta un cuerpo físico, capacidades sensoriales y algo más que no está resuelto.
Publicidad

El problema de OpenAI: vive de expectativas, no de ingresos​

La objeción más repetida no es filosófica, es contable. OpenAI vive de expectativas y sus ingresos por venta de servicios no cubren sus costes. De todas las compañías del ramo, es la que peor lo tiene ante una caída de la fase de entusiasmo, porque otras tienen matrices con fuentes de financiación alternativas. El anuncio, en ese marco, se lee como una necesidad: mantener el flujo de inversión cuando el crecimiento exponencial de los parámetros se topa con el muro de la física y la factura eléctrica.

La acusación de vendedor de humo circula con nombre y apellidos. Se recuerda que Elon Musk ya lo llamó así, y se compara el caso con otras promesas tecnológicas que llevan años de retraso: el coche autónomo en cada hogar o los robots humanoides que nunca llegan. La predicción, en el fondo, no se juzga por su probabilidad, sino por su utilidad para captar capital.

La factura energética: el cuello de botella que sí es real​

Aquí el debate se vuelve interesante, porque abandona la metafísica y entra en la ingeniería. Las tecnológicas están comprando centrales nucleares para alimentar la bestia. El proyecto Stargate, impulsado por Microsoft y OpenAI, contempla una supercomputadora de 100.000 millones de dólares con encendido total previsto para 2028. Microsoft va a la cabeza para disponer primero de esa energía.

Ese dato es el más sólido de todo el asunto. Si las naves ya están construidas y los servidores montados, la superinteligencia deja de ser una promesa y pasa a ser un problema de suministro eléctrico. La paradoja es notable: mientras algunos países europeos cierran centrales nucleares, las grandes tecnológicas estadounidenses se dotan de energía propia. El cuello de botella no es el software, es el vatio.

El trabajo intelectual y la pregunta incómoda: ¿quién se queda fuera?​

El anuncio toca la fibra de cualquier profesional. La respuesta más repetida en el sector es que la máquina no sustituye el criterio, sino la ejecución. Programar sin depurar, diagnosticar sin haber pisado una facultad de medicina, defender un caso sin conocer la jurisprudencia o diseñar un sistema complejo sin haber firmado un proyecto: todo eso se presenta como posible con asistencia de IA. Y todo eso, sostienen los escépticos, es exactamente lo que no funciona.

El test definitivo que propone el análisis más ácido no es que la máquina escriba un ensayo. Es que gestione un bar un sábado por la noche sin colapsar. La inteligencia artificial actual es, en esa lectura, un loro estadístico con esteroides: junta palabras mejor que un becario, pero no sabe lo que dice.

El calendario que nadie se atreve a firmar​

La comparación con Terminator se ha vuelto un lugar común: si Skynet ya daba guerra hace cuarenta años en la ficción, este universo alternativo parece poblado de inútiles. La ironía esconde una verdad incómoda: las predicciones tecnológicas se olvidan, y quienes las hicieron siguen cobrando. Como las predicciones meteorológicas, aciertan lo justo para parecer listos y fallan lo suficiente para que nadie les pida cuentas.

El cierre no llega. La superinteligencia puede que no se alcance nunca, o puede que esté a la vuelta de la esquina. Lo único verificable es que hay 100.000 millones comprometidos, centrales nucleares en cartera y una fecha, 2028, que ya funciona como argumento de venta. El resto es fe.
💬 LO QUE DICEN LOS FOREROS
«A diferencia de otras IAs que tienen grupos fuertes con otras fuentes de financiación, OpenAI vive de expectativas, y sus ingresos por venta de servicios no llega por bastante a cubrir costes.»
— Pinchazo · financiación de OpenAI
«Estudiando el sector energético, que será necesario para alimentar esa IA, encontré que las tecnológicas están invirtiendo y directamente comprando centrales nucleares»
— URULOK · cuello de botella energético
«La super inteligencia no se sabe, puede que no se llegue nunca, pues no es simplemente fuerza bruta y datos y un algoritmo, como son los LLM.»
— OYeah · límites técnicos de la IA
📊 OPINIONES
Peso aproximado de cada postura en el debate. No es una encuesta.
Es humo para captar inversión55%
Dos años es factible25%
Llegará pero más tarde20%
📌 DATOS
Superinteligencia prevista para finales de 2028
Proyecto Stargate con encendido total en 2028
Supercomputadora de 100.000 millones de dólares
OpenAI vive de expectativas y sus ingresos no cubren costes
Las tecnológicas compran centrales nucleares para alimentar la IA
📅 EVOLUCIÓN
Enero 2025 Se anuncian fases intermedias del proyecto Stargate con activación prevista en 2026
2026 Arrancan las fases intermedias de la supercomputadora de Microsoft y OpenAI
2028 Encendido total previsto de Stargate y fecha señalada por Altman para la superinteligencia
𝕏 POSTS
💬 POR QUÉ PARTICIPAR
✓El desglose del cuello de botella energético: por qué las tecnológicas compran centrales nucleares y qué proyecto concreto lo articula
✓La comparación contable entre OpenAI y sus competidoras: quién aguanta mejor una caída del entusiasmo inversor
✓El test práctico que propone el análisis más escéptico para medir si la IA sustituye de verdad el trabajo intelectual
Este es un resumen del hilo. La discusión completa incluye 139 respuestas con datos, fuentes y análisis que solo están disponibles para usuarios registrados. Crea tu cuenta en 30 segundos para acceder al debate completo y participar.
Te estás perdiendo 139 mensajes
Esto es un resumen. El hilo original está entero ahí dentro.
Leer el hilo completo →
Registro en 30 segundos
Resumen elaborado con IA a partir del debate de la comunidad — 139 respuestas analizadas. Última actualización: .

Estadísticas del foro

Temas
2.055.098
Mensajes
58.306.391
Miembros
190.965
Último miembro
TRU

El blog de burbuja.info

Volver