El suegro de Sánchez y las saunas con menores: una denuncia que no se apaga
La denuncia de un ex empleado de las saunas del suegro de Pedro Sánchez reventó hace más de un año. El testimonio, recogido por OKDIARIO, sostiene que en esos establecimientos había menores de edad utilizados como reclamo. Desde entonces, la parte económica del asunto ha ido cobrando protagonismo: las informaciones apuntan a que el clan familiar se quedaba con la mitad de los ingresos generados por esos servicios.
Un imperio de prostíbulos y el 50% de los ingresos
No era una sauna cualquiera. Según publicó The Objective, la familia de Gómez se embolsaba «el 50%» de los ingresos de los menores que iban a sus saunas. La magnitud del negocio, de confirmarse, explicaría por qué el caso no se ha cerrado: estaríamos ante una red de prostíbulos con ramificaciones políticas. Un cliente llegó a describir el local como una «sucursal de políticos del PSC».
La relevancia política no es secundaria. El entorno de Pedro Sánchez siempre ha negado cualquier implicación, pero los documentos que van saliendo complican esa versión. La UCO incautó agendas con anotaciones como «Reunión con PS», lo que ha llevado a hablar de «cloacas» y de un posible intento de control informativo.
Ferraz y los 18.000 euros: el intento de comprar silencio
Uno de los giros más adefesios del caso lo desveló OKDIARIO: el PSOE habría pagado 18.000 euros a una periodista de Crónica Libre por los audios de los prostíbulos. El pago, camuflado como "Campaña Partido Socialista Obrero Español PSOE Elecciones Europeas 2024", parece un intento de neutralizar la difusión de las grabaciones. La cantidad es pequeña, pero suficiente para alimentar la sospecha de que había algo que esconder.
Leire Díez, la 'fontanera' que puede tirar de la manta
La figura de Leire Díez ha pasado de secundaria a protagonista. Considerada una 'fontanera' del PSOE, su nombre aparece en las agendas incautadas y ahora está dispuesta a colaborar con la justicia. Según La Razón y The Objective, Díez dice estar lista para contar «la verdad» y revelar de quién «recibía instrucciones» por orden de Moncloa. Si cumple, podría ser el primer hilo del que tira toda la madeja.
En paralelo, el PP ha reactivado en el Congreso la investigación sobre el uso de cámaras ocultas en los prostíbulos del suegro de Sánchez. La pregunta de fondo es si las grabaciones se utilizaron como herramienta de presión política.
Un caso que sigue sin desenlace
Lo más llamativo es que, a nivel judicial, no se conoce una causa cerrada ni una imfrutación clara. Con los meses, los titulares se acumulan pero los procedimientos no avanzan a la vista. Cada vez que el asunto parece apagarse, aparece un nuevo documento o un nuevo testimonio. Mientras tanto, los partidos usan el escándalo como arma arrojadiza y las preguntas se acumulan: ¿hubo menores? ¿cuánto sabía Ferraz? ¿qué esconde Leire Díez?
El caso, por ahora, sigue abierto.