Ingeniero en 1992: ni una fortuna ni un engaño total
La imagen de una oferta de empleo con un salario desorbitado para un ingeniero en 1992 ha vuelto a circular. La empresa no existe, pero el debate sobre si esos sueldos eran reales ha resucitado. Los testimonios de quienes vivieron aquellos años sugieren que, sin llegar a lo que muestra la foto, los ingenieros cobraban bastante mejor que ahora en términos relativos.
¿Cuánto se ganaba en los 90?
Un ingeniero de caminos en 1993 cobraba 300.000 pesetas al mes, unos 1.800 euros. En la misma época, un electricista en 1989 ganaba 110.000 pesetas, unos 660 euros. La diferencia era significativa. En el sector informático, algunos aseguran haber cobrado 96 euros la hora, una cifra difícil de creer, pero que refleja el boom de la época.
La comparación con hoy: la fuga de talento
Según un análisis reciente, la industria aeroespacial española necesita 13.000 técnicos. Un ingeniero júnior gana en España entre 22.000 y 32.000 euros anuales, mientras que en Francia se mueve entre 35.000 y 48.000. Eso significa que los sueldos apenas han subido en términos nominales desde los 90, pero la inflación ha hecho que el poder adquisitivo se haya estancado o incluso caído.
El precio de la vivienda: el otro dato
En 1992, una casa en primera línea de playa en Peñíscola costaba 1 millón de pesetas, unos 6.000 euros. Un piso en Zaragoza, 2 millones, 12.000 euros. Hoy, esos precios parecen ciencia ficción. La revalorización inmobiliaria ha sido brutal, lo que explica que muchos consideren que la época dorada de la ingeniería quedó atrás.
La foto que circula es un bulo, pero el trasfondo no lo es: los ingenieros de los 90 disfrutaban de un poder adquisitivo que hoy se ha erosionado. Si la tendencia continúa, la fuga de talento hacia Europa será cada vez mayor. Queda la pregunta de si las empresas y la administración serán capaces de revertirlo.