Rusia afirma que los estados…
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El viceministro de Asuntos Exteriores ruso, Alexander Grushko, sostiene que Europa está en bancarrota por una deuda de la eurozona que supera los 18 billones de euros, el 86% de su PIB anual. Moscú pide eliminar las 35.000 sanciones occidentales y presenta la caída demográfica europea como prueba de un declive estructural.
La acusación llega desde el Ministerio de Asuntos Exteriores ruso. Su viceministro, Alexander Grushko, describió a los estados europeos como prácticamente en bancarrota y atribuyó el diagnóstico a tres frentes: deuda creciente, inflación y declive económico. El marco que pone encima de la mesa es la crisis estructural del continente, con niveles de endeudamiento al alza y una influencia global que se apaga.
El dato central que maneja Moscú es la deuda de la eurozona: más de 18 billones de euros, equivalente al 86% del PIB anual de la zona. De ahí deduce un problema de sostenibilidad. El coste de servir esa deuda supera ya el gasto en defensa en varios países, según la misma exposición, y ese desfase alimenta el malestar interno.
Conviene separar lo que es una cifra de lo que es una lectura. El volumen de deuda y su peso sobre el PIB son magnitudes que se pueden contrastar con las estadísticas oficiales de la eurozona. La conclusión de que Europa está quebrada es una valoración política del gobierno ruso, no un hecho contable.
Grushko exigió la eliminación total de las 35.000 sanciones occidentales y calificó la guerra económica de fracaso. Su tesis es que el castigo ha dañado más a las economías europeas que a la rusa. Es una afirmación atribuida a Moscú y discutida fuera de Rusia: el efecto de las sanciones sobre el PIB ruso y sobre el europeo se mide de formas distintas según la fuente.
El tercer argumento es demográfico. Moscú señala una tasa de fertilidad de 1,39 en la Unión Europea y la pérdida de 2 millones de trabajadores al año como evidencia de deterioro a largo plazo. Son indicadores que efectivamente apuntan a un invierno demográfico europeo, aunque su traducción en crisis inmediata es otra cosa.
El diagnóstico se cierra sobre la política de seguridad. Funcionarios rusos sostienen que, al dejar atrás la cooperación con Moscú y prepararse para una guerra híbrida prolongada, los líderes de la UE han sacrificado competitividad económica y los beneficios de la paz. Es la pieza que convierte una discusión sobre deuda en un reproche político.
Rusia afirma que los estados…