Robert Patrick a los 67: el T-1000 que el tiempo convirtió en chicle
Hay imágenes que duelen, y no por su crudeza, sino por lo que revelan del implacable paso del tiempo. Robert Patrick, el actor que encarnó al T-1000 de metal líquido en 'Terminator 2', ha sido captado recientemente por las cámaras con un aspecto que las redes no dudaron en calificar de 'chicle mascado con ojos'. A sus 67 años, el intérprete muestra un rostro surcado por arrugas y una flacidez que contrasta con la perfección de su personaje.
Del metal líquido a la piel colgante
El contraste entre la imagen actual y la de 1992 es brutal. Mientras que su compañero Arnold Schwarzenegger ha envejecido con porte —masa muscular mediante—, o Clint Eastwood parece tallado en madera, Patrick ha sufrido un envejecimiento que algunos llaman 'colgante': la piel se le ha quedado floja incluso siendo delgado. Una transformación que ha provocado bromas, pero también una reflexión sobre los cánones de belleza masculina en Hollywood.
El factor genético (y el vino)
El debate ha girado en torno a las causas. Algunos apuntan a la genética; otros, al vaso de vino diario que el propio actor ha mencionado. Lo cierto es que Robert Patrick conserva el mismo pelo que en 1992 —un logro nada desdeñable— pero la cara ha envejecido de forma acelerada. 'Quita las ganas de reencarnar', resumió un comentario que circuló entre las comparaciones.
A sus 67, Patrick no es ni el primero ni el último actor de acción a quien el tiempo le ha pasado factura. Pero su caso sirve de recordatorio: el T-1000 también se degrada. Solo que en la vida real no hay nanopartículas que lo reconstruyan.