GameMT EX8: emulación de PS2 y GameCube por menos de 100€, pero cuidado con la montaña rusa de precios
La gameMT EX8 se ha convertido en el dispositivo de moda entre los aficionados a la emulación portátil. Y no es para menos: por un precio que ha llegado a ser de 75€ en origen y 96€ en oferta, promete mover PS2, GameCube, Wii y hasta algo de Nintendo Switch. Pero como suele pasar con estos cacharros chinos, el diablo está en los detalles.
Rendimiento: ¿qué mueve y cómo?
El corazón de la EX8 es un Helio G99, un SoC de 8 núcleos con un TDP de apenas 5W que evita el estrangulamiento térmico. Según las pruebas, la consola maneja con soltura la mayoría del catálogo de PlayStation 2 a resolución nativa (x1), y subiendo a x2 en títulos poco exigentes. GameCube y Wii se mueven a x1 sin problemas, y la Nintendo 3DS alcanza el doble de resolución con el emulador azahar plus. El punto débil son los gatillos, situados en horizontal, que resultan incómodos para según qué juegos. Tampoco tiene salida de vídeo, un recorte para abaratar costes que algunos echan de menos.
Con Nintendo Switch la cosa se complica. Originalmente se descartó, pero tras las actualizaciones del emulador Eden, una treintena de títulos ligeros (como la saga Catquest o novelas visuales) funcionan a resolución x0,75 con tasas aceptables. No es para tirar cohetes, pero abre la puerta a que en el futuro, con drivers Mali mejorados, se amplíe la compatibilidad.
El baile de precios: de ganga a inversión
El principal atractivo de la EX8 siempre ha sido su relación calidad-precio. Quien la compró en China por 75€ o durante las ofertas de verano en AliExpress por 96€, hizo el negocio del siglo. Sin embargo, en cuestión de semanas el precio ha escalado hasta los 140€, y no se ve competencia a la baja: la RG406H de Anbernic está descatalogada y otras alternativas como la Retroid Pocket 5 ya duplican el presupuesto. A esto se suman los nuevos aranceles de la UE, que probablemente mantendrán el precio alto a corto plazo. A 140€ el chollo se desvanece: por ese dinero ya te acercas a máquinas con Snapdragon capaces de emular Switch con solvencia.
Batería, almacenamiento y detalles menores
La batería es reemplazable, aunque no tan sencillo como en una Game Boy. El sistema es Android 14, lo que permite instalar cualquier emulador desde la Play Store y transferir juegos por USB como en un teléfono. La pantalla 3:2 de 1080p se adapta bien a juegos de RPG Maker y novelas visuales, un nicho que explota con un emulador recién ansioso. La funda incluida es funcional, pero los altavoces son mejorables.
¿Merece la pena a día de hoy?
La respuesta es: depende del precio. Por debajo de 100€, sigue siendo imbatible para quien quiera PS2, GC, Wii y algo de Switch ligero. A 140€ ya no es tan clara la recomendación, sobre todo porque la nueva RG55G1 (con Snapdragon G1 gen2, equivalente al Helio G99) podría ofrecer lo mismo a mejor precio. El mercado de las emuladoras chinas se mueve rápido, y lo que hoy es una ganga mañana puede ser una mala compra. Quien tenga prisa, que mire ofertas; quien pueda esperar, que aguante a que la competencia haga su trabajo.