La corriente liberal proinmigración se ha esfumado
En la conversación pública de las últimas semanas se detecta un vacío: la corriente liberal que defendía la inmigración como motor de talento y negocio ha enmudecido. El cambio es posterior a la etapa de las medidas COVID; coincide, según varias lecturas, con los efectos visibles de la acogida y con la relectura del coste fiscal. Sus principales altavoces mediáticos –ligados a la economía digital y a la agenda «woke»– mantienen la actividad, pero el grueso de sus antiguos partidarios ha optado por el silencio.
El liberalismo económico no es sinónimo de fronteras abiertas
Uno de los argumentos que persisten es la separación tajante entre política económica y política migratoria. Según esta visión, ser liberal en los impuestos no implica serlo en las fronteras; de hecho, un Estado que redistribuye menos dinero elimina el principal reclamo para la migración asistencial. En esa lógica, los defensores del libre mercado que apoyaron la acogida masiva cometieron un error de manual: confundir la libre circulación de mercancías con la libre circulación de personas y, de paso, con el reparto de subsidios. Sin paguitas, el flujo no se sostiene.
El giro de los silenciosos
El resultado es un desfile de conversos que no reconocen haberse equivocado. Prefieren el mutismo. Y ese mutismo tiene efecto político: deja el terreno de la inmigración a los partidos que tradicionalmente más la fomentan, sin contrapeso liberal que ponga el freno. No hay datos que confirmen si es un arrepentimiento real o una estrategia de supervivencia; los indicios apuntan a que el coste de defender la postura anterior supera los beneficios. La pregunta incómoda queda abierta: ¿cuánto de ese silencio es convicción y cuánto cálculo?
Con esto, el vacío no se llena. La corriente que dominó el discurso hasta hace poco no ha entregado un manifiesto de rectificación; simplemente ha desaparecido de la trinchera. Y mientras no aparezca un sustituto intelectual, la política migratoria española seguirá sin contrapeso que la cuestione desde la óptica liberal.