El recopilatorio culinario pasa por el médico: régimen y mudanza
El autor del recopilatorio culinario, que lleva años subiendo sus platos al foro, ha anunciado en el hilo que el médico le ha puesto a régimen tras un achaque y que se ha mudado de casa. Lo ha contado él mismo, entre pizzas, empanadas y tartas, que sigue subiendo al ritmo de siempre.
Qué se ha sabido
Un goteo constante de creaciones. El autor abre el tramo ofreciendo enlaces a sus hilos: dice que guarda
al menos 10 fotografías por receta y que su cocina no dejaría indiferente a Ferran Adrià. Después van cayendo pizzas 2x1 con el borde untado de mantequilla, ajo y especias; pizza de bacon, membrillo, queso de cabra y queso azul; pizza de lasaña; empanada hojaldrada de zorza, bacon y cebolla caramelizada; dos pollos picantones; fabada; churrasco; rollos de carne xxl; hamburguesas; tartas de crema pastelera y melocotón; pudding de chocolate blanco y caramelo; y un kuchen de manzana con merengue.
Hay recetas con nombre propio. La pizza de quesos, ajo y mantequilla, que él considera la pizza por antonomasia y cuya elaboración detalla con mortero. Los huevos con capota, que avisa de que son «una auténtica bomba de relojería». Y la salsa de Batallas, de preparación secreta, hecha con la grasa que suelta el rollo de carne. Sobre la hamburguesa explica el truco: freír el bacon primero y aprovechar su grasa para la cebolla, la carne y hasta el pan.
También hay cuentas personales. Asegura que mide casi 1,90 y que pesa «90-100 kilos»; más adelante dice que supera los 100. A quien le pregunta cuánto gasta en comida responde: «Nada. De eso se ocupa mamá.» Y suelta que lleva
entre 10 y 15 años sin pisar un médico, que les tiene fobia.
El tramo lo cierra la voz del propio autor reconociendo lo contrario. «Luego el médico me ha puesto a régimen. Me dio un achaque», escribe. Y añade: «Me he mudado. La encimera ya no es la misma.» Preguntado por el asunto, contesta que sigue con rehabilitación, que cocina poco y que pide más a domicilio.
Otros dos cambios del tramo: el administrador del foro eliminó el límite de subida de hilos, algo que el autor agradece porque le permite seguir actualizando, y su servidor de imágenes falla, así que muchas fotos antiguas ya no se ven y ha empezado a rescatar platos viejos.
Dónde está la bronca
El choque no cambia de fondo, pero se afina. A un lado, los que entran a decir que todo está de muerte. Al otro, los que no lo probarían. «Tiene todo una pinta asquerosa», resume uno. «Bua tio, da un curso de cocina por tu bien», suelta otro.
Las tortillas se llevan la peor parte. Hay quien las ve aguachirri, quien dice que están demasiado líquidas y quien defiende que así están más jugosas y empalagan menos. El autor contesta que cocina para él y no para clientes, y que la presentación va como sale en primera instancia.
El dinero entra en juego. Un participante calcula que una pizza parecida se la come por
6 euros sin moverse y que unos langostinos buenos cuestan cero segundos de esfuerzo y saben mejor. Otro sostiene que el hilo pierde por falta de modestia. Y un tercero avisa de que un cocinero de televisión vomitaría con tanta grasa. Sobre el gazpacho, alguien ironiza con que toca comerlo, y el autor lo descarta como cosa de otros.
En medio de las respuestas circula
este gif para rematar alguna contestación.
El tono se mueve con los meses. Quien empezó con burlas vuelve a pedir más pizzas; quien preguntó por los postres acaba con tartas en el hilo. La pregunta por la salud, en cambio, no desaparece: reaparece cada vez que sube un plato nuevo.
Qué cambia respecto a antes
Se rompen cosas que el propio autor había dicho. Cuando le abren un Domino's al lado de casa, anuncia que deja de hacer pizzas y que tirará de packs 3x1. No lo cumple: sigue subiendo pizzas hasta el final del tramo. También dice que no come pasta ni arroz porque no llega con los hidratos y, aun así, aparecen unos espaguetis a la boloñesa y un arroz blanco. Y asegura que no celebrará Nochebuena ni Nochevieja, que rehúye los convencionalismos, y el hilo continúa.
Lo nuevo es la repostería. Alguien pregunta si hace postres y a partir de ahí llegan tartas, puddings y kuchens. También entra el frente de las masas, donde reconoce que está verde, que tarda mucho y que lo de dejar fermentar la masa le rompe los esquemas.
Y queda sobre la mesa el asunto de la salud, que el propio autor pone ahí. Nadie ha visto análisis.