Quique San Francisco lleva 40 días en la UCI por una neumonía
¿Cuántos días aguanta un cuerpo antes de que el entorno deje de hacer chistes sobre él? Quique San Francisco acumula ya más de 40 días ingresado en un hospital de Madrid por una
neumonía bilateral severa, buena parte de ese tiempo en la UCI, con respirador y sin poder andar. El actor tiene 65 años. Sobre el origen exacto del cuadro, de momento, silencio.
Qué se sabe del cuadro clínico y de sus antecedentes
La información de partida es escueta: ingreso hospitalario en Madrid por una neumonía bilateral severa. El primer detalle que se puso encima de la mesa, según un forero, fue que el actor
no arrastraba patologías previas. El segundo, una ironía:
con lo sano que estaba el muchacho. Y el tercero, la letra pequeña. Décadas de tabaco y alcohol, con versiones que hablan de dos cajetillas diarias y una botella de güisqui, dibujan un historial que difícilmente se sostiene bajo la etiqueta de paciente sin antecedentes. A los 65 años, con ese recorrido, el margen es el que es.
Hay dos lecturas enfrentadas y ninguna se cierra. Una sostiene que el actor ha hecho lo que le ha dado la gana desde que tiene uso de razón y que, milagrosamente, sigue en pie. Otra responde que precisamente por eso el cuerpo llega tocado a cualquier infección seria. No es lo mismo un virus que entra en un organismo entrenado que uno que entra donde ya no queda sitio.
El silencio sobre el covid y sus dos lecturas
Ninguna información ha puesto la palabra
covid sobre el parte. Y ese hueco se ha llenado solo. Una corriente sostiene que el silencio es deliberado, que no decirlo equivale a decirlo. Otra recuerda que una neumonía bilateral puede tener varios orígenes y que atribuirla sin pruebas al coronavirus es hacer periodismo con el deseo. Hay incluso quien bromea con que las neumonías bilaterales solo las producen los virus. La sospecha, por repetida, no se convierte en dato: no hay confirmación oficial ni en un sentido ni en otro. Lo verificable es lo que se ve —un cuadro bilateral severo, UCI y respirador— y lo que no se ve, que es casi todo lo demás.
De «el Marqués» a la UCI: el personaje y el hombre
Conviene separar ficción y biografía. Quien lo recuerda como quinqui de barrio se equivoca de película: según el relato que hace un forero,
no era un chaval de la calle fichado para rodar, era actor, y aunque aparentaba 17 años, tenía 25 o 26 cuando interpretó a «el Marqués». El protagonista que hacía de «el Jaro» tenía 18 durante el rodaje, y la historia real se basaba en un crío que hacía esas tropelías a los 13 o 14. La mala suerte se llevó a otros nombres de aquella hornada; a él, de momento, lo ha dejado en una habitación de hospital. Como curiosidad de época, hay quien ha señalado que en una de aquellas películas ya aparecía algo parecido a las pruebas PCR, como si el cine quinqui hubiera adivinado el futuro sanitario.
Su biografía pública incluye algo más incómodo: una cercanía declarada a Vox, recogida en titulares que se han citado en el hilo. «Con Franco me sentía más libre», llegó a decir, y remató que si ahora estás de acuerdo con Vox se te trata de facha. No es un detalle menor para medir el tono con el que se ha recibido su ingreso. Para unos, un tipo sin pelos en la lengua. Para otros, un actor que incomoda y al que algunos no piensan perdonar.
40 días después: en qué punto está
El último dato que ha trascendido es el peor y el mejor a la vez.
Supera los 40 días de hospital, sigue en la UCI, tira de respirador y no puede andar. Pero está vivo, y hay quien sostiene que de esta no se va. Él mismo lo ha resumido desde la unidad: está desesperado. Entre la broma recurrente de que este hombre lleva veinte años en el top de las apuestas más macabras y la realidad de una UCI, hay una distancia que a nadie le hace gracia.
El espejo de Pablo Ruz
El caso tiene un contrapunto que se usa como termómetro. Pablo Ruz, presidente del PP en Elche, fue ingresado por covid con neumonía bilateral y, según el forero que trajo el caso, siendo
mucho más joven —no llega a los 38— y con hábitos de vida más cuidados. Mismo diagnóstico, edades opuestas, relatos mediáticos distintos. La comparación no demuestra nada sobre el actor, pero sí sobre cómo se cuenta la misma enfermedad según quién la padezca y cuánto importe su carné.
Total, que la neumonía que ya no existe resulta que sigue ingresando gente. Lo único claro a estas alturas es que a Quique San Francisco, con 65 años y el hígado que se le supone, aún le queda cuerda. Los partes médicos, por si acaso, siguen sin llegar.