La carrera por ser el mayor adulador del presidente
Cuando el presidente habla, hay una fila de aduladores dispuestos a aplaudirle. Pero no todos los halagos son iguales: hay quien se lleva la palma en la humillación voluntaria. En el entorno del poder, la competencia por ver quién se postra con más devoción se ha intensificado, y los nombres propios empiezan a señalarse con crudeza.
Los nombres que suenan en el entorno del poder
Entre las figuras más mencionadas destaca Félix Bolaños, ministro de la Presidencia, cuya gratitud hacia el jefe es constante. También un personaje apodado Falconeti, que según algunos es el «putísimo amo» de la sumisión. Otros señalan al «lechero», calificado de socialista y psicópata, como un competidor serio en el arte del peloteo.
El papel de los medios de comunicación
Incluso televisiones como La Sexta, tradicionalmente alineadas, parecen haberse bajado del carro de la adulación incondicional, según apuntan las críticas. Mientras, en las bases políticas, el peloteo alcanza cotas de absurdo.
Con semejante nivel de competencia, cabe preguntarse si el presidente necesita oposición cuando tiene a su parroquia bien alimentada.
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