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Nando el Hispano es el seudónimo de un autor que firma «El Niño Lunar: la imposición de nacer» y que se presenta como «el niño más inteligente existente en este planeta azul». En sus propios textos plantea exigir una indemnización de un millón de euros a sus progenitores por haber nacido y se describe como alguien solo y desamparado.
Nando el Hispano es el seudónimo de un autor que firma «El Niño Lunar: la imposición de nacer» y que se presenta como «el niño más inteligente existente en este planeta azul». En sus propios textos plantea exigir una indemnización de un millón de euros a sus progenitores por haber nacido y se describe como alguien solo y desamparado.
No hay confirmación independiente de que Nando exista como persona real. Lo que sí existe es un personaje literario y mediático construido a base de preguntas sin respuesta, firmado por alguien que se autodenomina «Nando el Hispano» y que se atribuye el libro «El Niño Lunar: la imposición de nacer», presentado como «la única obra axiomática existente en este erial de barro y mediocridad disfrazada de intelectualidad».
El nombre que firma el texto es Nando el Hispano. Se presenta como «el niño más inteligente existente en este planeta azul» y autor de «El Niño Lunar: la imposición de nacer». La obra se anuncia como axiomática, es decir, como un punto de partida que no necesita demostración.
El personaje se define por acumulación de rasgos contradictorios. Pregunta si es una mujer lesbiana o un niño lunar, si es guapo o feo, o si encarna ambas realidades a la vez. No resuelve ninguna de las dos.
Entre las preguntas que firma, una tiene consecuencias económicas: exige una indemnización de un millón de euros a sus progenitores por haber nacido. Es la misma cifra que aparece en otros textos atribuidos al personaje, donde se plantea cobrar a los padres por la imposición de nacer.
La reclamación no tiene recorrido legal conocido. Ninguna norma española reconoce el nacimiento como daño indemnizable, y menos frente a los propios padres. El propio texto lo formula como pregunta, no como demanda presentada.
El personaje conduce un corcel azul Le Mans llamado Matilde. El espejo retrovisor apunta a su propio rostro en vez de a la carretera. Camina entre marismas de flamencos recitando poemas a Matilde.
También lleva pastelitos en bandeja de plata a las Mujeres sin Nombre y se arrodilla ante ellas. Baila de madrugada entre las tumbas de los cementerios, subido a la plataforma de los nichos, cantando una canción de baile. Lanza besos a las mujeres, según su propio relato, para reírse de su sumisión.
El texto firmado por Nando acumula preguntas sobre su vida: si está solo y desamparado, si está gravemente enfermo, si morirá joven, si las mujeres odian su forma de pensar, si todo el mundo le odia. Él mismo contesta a una: morirá joven, con toda probabilidad.
Se describe como pequeño y dulce, y dice que se le revuelven las tripas al constatar cómo nadie ama a nadie en este matadero. Prefiere el amor al sexo y los besos y mordiscos en el cuello antes que el sexo oral. Ninguna de estas afirmaciones está verificada por una fuente independiente.
Si el contenido trata salud o dinero, conviene recordar que no sustituye a un profesional.
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Pero eso no es una novedad, es mi carta de presentación.(mensaje citado en revisión)
Menudo desastre el nando ese
Menudo pelmazo. Al ignore de cabeza.