Marruecos aprieta, España cede: la sumisión que no cuadra
La escena es tan grotesca que parece un gag: Marruecos cruza todas las líneas rojas, y la respuesta del Ejecutivo no es expulsar a su embajador, sino llamar a consultas al embajador de Italia. El gesto, que se quería presentar como firmeza, retrató una política exterior que cada vez más gente se atreve a llamar por su nombre: sometimiento.
El Sáhara, la comisión y el bolsillo
La cesión no es nueva. Partidos y analistas llevan años señalando que España ha entregado el Sáhara Occidental a Marruecos, que ha bloqueado sanciones europeas contra Rabat y que financia el desarrollo marroquí con dinero español. La pregunta que se repite en ambientes diplomáticos: ¿qué compensa tantas concesiones? Hay quien sostiene que existe una deuda política o financiera de largo recorrido; otros lo reducen a una camarilla que vive de su circo mediático. Pero nadie lo ha explicado con números.
La sombra de Villarejo y el juez Calvo
El comisario Villarejo, condenado a prisión, ha sido mencionado en relación con Marruecos y Francia. Según algunas informaciones, habría afirmado que el PSOE estaba implicado, y el juez Calvo habría dicho que España no estaba preparada para conocer la verdad. La ausencia de una investigación a fondo alimenta todas las teorías, desde la colaboración interesada hasta el chantaje.
La pregunta sigue abierta: ¿qué explica esta asimetría? El dato que descoloca: en paralelo, se mencionan parcelas en Marruecos valoradas en millones de euros, pero nadie ha cuantificado el coste real de la claudicación. Mientras tanto, el embajador de Italia continúa en su puesto, y el de Marruecos, también.