Hola Nefersen. Te respondo primero a la última parte de tu post.
En 1797 Inglaterra suspende la convertibilidad oro por las guerras con Francia, pero se restablece en 1821. El patrón oro se mantuvo estable y funcional durante la mayor parte del S. XIX y hasta la primera guerra mundial (duró una semana tras su comienzo). En el periodo de entre guerras, se hizo el loable intento de restaurar el patrón oro clásico, sin resultados convincentes. Así que podemos asumir que 1914 es el fin del patrón oro. La convertibilidad oro para el resto de bancos centrales se mantuvo hasta 1971, cuando el mentiroso Nixon la finiquitó por completo.
Siguiendo con el ejemplo de la isla, 10 trabajadores, 10 monedas de oro y 100 cocos esperando a ser recolectados, entiendo que lo que quieres decir es que la producción anual es de 10 cocos, que agotarían todo el oro, y que la cantidad de cocos es suficientemente mayor a la producción anual.
En tal situación inicial, es fácil demostrar que el precio de cada coco variará en la forma que indica un patrón oro.
Supongamos que uno de los trabajadores quiere ahorrar oro porque piensa que en el caso de enfermar, le vendría bien tener oro para comprar cocos y alimentarse, o porque le apetece estar ocioso un mes en el futuro, lo que hará será extraer más cocos y vender los que no consuma, de esta forma obtiene algunas monedas extras que podrá ahorrar.
Esto implicará un aumento de la producción a, digamos 20 cocos totales, con lo que si la cantidad total de oro compra la cantidad total de cocos, su precio disminuirá. Cada coco extraído valdrá media moneda de oro, lo que es una situación deflacionaria.
Como puede entenderse del ejemplo, la producción ha aumentado mientras que los precios han disminuido. Esta situación es la que se produjo en el S. XIX, la producción industrial explotó en las naciones europeas y EE.UU., mientras los precios disminuían, y la cantidad de dinero en la forma de certificados de oro era limitada severamente por la cantidad de oro disponible, siendo que los precios variaban para seguir a la producción.