El Peter Jackson que no necesita la Tierra Media
Un debate reciente entre cinéfilos ha puesto sobre la mesa una verdad incómoda: el Jackson anterior a El Señor de los Anillos era más audaz, más gamberro y, para muchos, más interesante. Mientras King Kong (2005) o El hobbit dividen, las cintas de los 80 y 90 como Bad Taste, Braindead o Meet the Feebles son recordadas como obras con personalidad y efectos prácticos que hoy echamos de menos.
De Nueva Zelanda al mundo: la etapa artesanal
Las primeras películas de Jackson son una mezcla de comedia negra, gore y sátira. Bad Taste (1987) es una ópera prima hecha con cuatro duros que ya mostraba su obsesión por el humor grueso y los efectos especiales caseros. Braindead (1992, conocida como «Tu madre se ha comido a mi perro») elevó el listón: zombies, una segadora y una escena de katana que es puro delirio. Meet the Feebles (1989) es una parodia de Los Teleñecos con un trasfondo de crítica al mundo del espectáculo. Incluso The Frighteners (1996), su primer gran salto presupuestario, conserva ese toque macarra que luego se diluyó.
El punto de inflexión: cuando el éxito lo cambió todo
Con El Señor de los Anillos, Jackson se convirtió en un director de estudio, y para muchos, perdió la esencia. «Se nos quedó bobo el kingui de los huevos con tanto efecto, tanta corrección y tanta hostia», resume una de las voces del debate. El resultado: una filmografía posterior más impersonal, salvo excepciones como la producción de District 9 (que no dirigió). La pregunta que queda es si el Jackson gamberro volverá algún día.
A pesar del éxito de LOTR, los fans siguen reivindicando una película de aliens con marionetas (Bad Taste) como su obra más auténtica.
Debates relacionados en el foro