El anuncio de la 'madura colombiana' que deja sin resolver la jerga y el precio
En los portales de anuncios de contacto, la descripción que se vende a menudo importa menos que lo que se oculta. Un anuncio reciente de una muyer que se definía como 'madura colombiana' lo ha vuelto a demostrar. Al margen de la foto, que invitaba a todo menos a la indiferencia, lo llamativo era que no aparecía tarifa alguna y que parte del vocabulario usado quedaba sin explicación.
Qué se esconde tras el eufemismo
El término 'dúplex' aparecía sin definición y no es un caso aislado. Este sector funciona con un código de palabras que evita la descripción directa. El significado se da por sabido entre iniciados, lo que deja fuera a quienes llegan por primera vez.
La edad, siempre bajo sospecha
Lo que en el anuncio figuraba como 'madura' parecía quedarse corto. La percepción general apuntaba a que la edad real superaba en una década a la declarada. Sin ningún documento que lo respalde, la única cifra que circula es precisamente esa década de diferencia.
La tarifa, el gran ausente
No había precio a la vista. Es una práctica común en los anuncios de contacto: se invita a preguntar, a negociar o a descubrir el coste en persona. Eso dificulta la comparación y, para algunos, incrementa el riesgo de malentendidos y engañas.
El resultado es un anuncio con tres incógnitas: el significado real de la jerga, la prueba de la edad y el coste final. Ninguna se resolvió. En un entorno sin regulación ni estándares, la única cifra que quedó sobre la mesa fue la de la década que alguien creyó ver de más. Mal asunto cuando lo único comprobable es la sospecha.