Kyndryl: 14.200 millones en acuerdos y la eterna promesa del margen
Hay una cifra que se repite como un mantra: 14.200 millones de dólares en nuevos acuerdos durante los últimos doce meses. Ese es el argumento de quien ve en Kyndryl un valor de recuperación. El problema es que los ingresos siguen reduciéndose y los beneficios apenas se mueven. La promesa de que los contratos heredados de IBM, firmados con márgenes exiguos, se irán sustituyendo por otros más rentables lleva tiempo sobre la mesa. Y el mercado sigue sin comprarla.
Los escépticos no se muerden la lengua. Hablan de una compañía atrapada en una estrategia de volumen, comprando proyectos a cualquier precio para conservar posición en clientes, con márgenes que apenas permiten respirar. Frente a las consultoras indias, capaces de ofrecer costes más bajos, Kyndryl no compite por precio ni por calidad. El resultado, dicen, es una empresa sin talento diferencial que cotiza barata por algo.
El lado optimista responde que la cartera de negocio se está renovando. Que esos 14.200 millones acabarán traduciéndose en números, aunque hagan falta un par de años. Mientras tanto, las comparaciones con DXC Technology –otro de los grandes nombres de la consultoría heredada que no termina de encontrar su sitio– flotan en el aire.
¿Cuándo se verá el margen en la cuenta de resultados? Esa es la pregunta que divide a los inversores. Y de momento, nadie tiene una respuesta corta.