Del estanco al taxi acuático: el negocio soñado en Ceuta
En Ceuta se discute qué negocio abrir para atender a la población de origen africano que, según se sostiene en el debate, vive en la ciudad. Las respuestas van del
estanco a la
funeraria, con parada en un taxi acuático que cruzaría hasta la península. Ninguna trae estudio de mercado. Y todas arrastran el mismo fallo de base: dan por buena una cifra que circula sin fuente oficial detrás.
La cifra que no cuadra
En el debate hay quien sostiene que en Ceuta residen alrededor de
90.000 personas de origen africano, grosso modo. La cifra llega sin fuente oficial detrás y sin más respaldo que la propia afirmación. El supuesto mercado se construye, así, sobre un dato que nadie ha comprobado.
Los negocios que se proponen: barrio o nada
Las ideas con menos riesgo son también las más aburridas: un
estanco, comida caliente en la playa, una funeraria. Viven de la rotación de clientes y de márgenes finos, no de una supuesta marea demográfica que aún nadie ha medido. Otras respuestas se van directamente al terreno de lo delictivo —traslados por mar, entre ellas— sin más respaldo que la ocurrencia. Hay quien apunta a un cobro de
mil euros por trayecto en ese tipo de transporte irregular, una afirmación que no viene acompañada de ninguna comprobación.
Un negocio no se abre contra un titular
Convertir una cifra en una clientela es el error de cálculo más viejo del comercio. Un estanco no se sostiene con titulares: se sostiene con fumadores que vuelven cada semana. Y la funeraria de la ocurrencia necesita algo más que curiosidad.
Al final, la pregunta por el negocio de Ceuta no la responde ni el comercio local ni una cifra sin comprobar. La responde el bolsillo de quien vive allí todo el año. Ese número no está en ninguna pancarta.