¿No lo habéis pensado? Os creéis inmortales, ¿verdad? Sois como animales: pensáis que son los demás los que se van.
Pues siento daros la noticia: los Reyes Magos no existen. Antes de lo que pensáis, estaréis en una tarrina de metal o en un contenedor al rabioso sol, ese casillero del olvido donde las visitas las realizan moscas y alguna chismosa buscando a su antiguo vecino (el que tenía un elegante deportivo azul y se mudó de ciudad) para ver si ya se detuvo su laberíntico camino.
El Niño Lunar: La imposición de nacer
Pues siento daros la noticia: los Reyes Magos no existen. Antes de lo que pensáis, estaréis en una tarrina de metal o en un contenedor al rabioso sol, ese casillero del olvido donde las visitas las realizan moscas y alguna chismosa buscando a su antiguo vecino (el que tenía un elegante deportivo azul y se mudó de ciudad) para ver si ya se detuvo su laberíntico camino.
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