Foreros que se fueron y el cambio de tono del foro
¿Dónde están los que sabían de economía? La pregunta recorre un foro de inversión y análisis. Nombres como Miss Marple, Eddy o Tochovista, activos durante años, llevan tiempo sin aparecer. Hay quien sostiene que la ausencia coincide con un cambio de tono: el foro pasó de ser un espacio de discusión técnica a un ring de trinchera política. Según un veterano, encontrar contenido útil exige ahora bucear entre un 95% de ruido.
El foro que perdió a sus analistas
La lista de ausencias es larga y variada. Miss Marple, Eddy, Saquetas de Goldman, Pillao, Tochovista, Doc Smoking, D4sser, el insecto, azkunaveteya, Serpienteplyskeen, Pakirrin, HugoLP, Juan Carlos Aparejador, José Hinojosa Cobacho, Cœur de lion, nemo4, Calculín, allseeyingeye, hange, Chanov, Marlo. Cada uno con su especialidad: economía directa, análisis inmobiliario, reportajes fotográficos de bosques de grúas, calculadoras de hipotecas. Algunos, como Doc Smoking, tenían fama de multiplicar cuentas. Otros, como Tochovista, eran señalados como trolls legendarios que arrastraban a docenas de incautos. La nostalgia no distingue entre sabios y provocadores.
La desaparición de Doc Smoking tiene una explicación que circula con sorna: «igual sí que era doctor y le han llamado a filas». La broma esconde una realidad más prosaica. Según un participante, varios de los citados perdieron el acceso al foro cuando el correo de cierto portal dejó de funcionar. No hay sistema de recuperación de cuentas. El que se va, se va para siempre.
Del análisis riguroso al circo de la trinchera
El diagnóstico más repetido apunta a un cambio de fauna. «Burbuja ha pasado de ser un foro más o menos serio y riguroso a una especie de Salvame o la Sexta Noche», resume un veterano. El contenido interesante —tipos de interés, burbuja inmobiliaria, análisis de deuda— queda enterrado bajo un 95% de bazofia, según su opinión. Los foreros competentes no están dispuestos a dedicar tiempo a desenterrarlo. El resultado es un éxodo silencioso.
La queja tiene miga. El foro nació como refugio para escépticos del relato oficial. Hoy, ese escepticismo se ha polarizado. Una parte de los participantes sostiene que el foro está dominado por payasos extremistas de uno y otro signo. Otra parte simplemente se ha cansado. «Ahora me dedico a trolear como soldado de fortuna», confiesa un veterano que entró en 2006. «Si conocen a alguien que me conozca, quizá puedan contratarme». La ironía es amarga.
Nuevas cuentas, viejos fantasmas
No todos se han ido. Algunos vuelven con otro nombre. «Ésta es mi enésima cuenta nueva», admite un participante. «En parte lo hago por no dejar rastro en internet, y en parte porque cada cierto tiempo me cabreo con algo del foro y me termino borrando la cuenta». La rotación de identidades es constante. Hay quien sostiene que muchos desaparecidos se han reencarnado con nicks inventados. Otros, como Miss Marple o Tochovista, han hecho apariciones recientes en el hilo del Coronavirus. La puerta giratoria nunca se cierra del todo.
La memoria colectiva guarda nombres que ya no volverán. José Hinojosa Cobacho, autor de mega reportajes fotográficos sobre bosques de grúas abandonados, falleció hace años. Un agente inmobiliario que aportaba información valiosa desde dentro del sector murió de cáncer. El foro también es un cementerio de voces.
El cálculo que nadie quiere hacer
Más allá de la nostalgia, queda la pregunta incómoda: ¿qué se ha perdido? Los veteranos lo tienen claro. «Lo que aquí se postea a veces no se lee en ningún otro sitio», dice uno. «A veces hay información muy valiosa. Lo malo es que hay que rebuscarla». El cálculo completo de cuánto tiempo requiere esa rebusca, desglosado partida a partida, da una cifra que desanima. Por eso los buenos se van.
El foro sigue vivo. Un hilo que pregunta por los ausentes acumula respuestas. La paradoja es perfecta: los que se fueron son el tema de conversación de los que se quedan. Y los que se quedan, cada vez son menos.
Al final, la pregunta no es dónde están. Es si alguien los echa de menos de verdad o solo se echan de menos a sí mismos, cuando el foro era otra cosa.