Las 15 bombas de relojería que no tumbaron a Sánchez
Hace meses, una voz anónima —Kety Guarrat— anticipó una cascada de escándalos que iban a desmantelar el Gobierno. Las llamó "bombas de racimo". El tiempo ha dado la razón a medias: la lista de imputados e investigados es larga, pero el presidente sigue en Moncloa.
El catálogo de la cloaca
Desde entonces, los titulares se han sucedido: Cerdán, Koldo, Ábalos, el fiscal general apartado, el hermano del presidente imputado, Begoña Gómez investigada, Salazar dimitido, Zapatero en el punto de mira, las hijas del presidente también bajo lupa. A esto se suman las empresas Air Europa y Plus Ultra, salpicadas por la trama de comisiones. El sumario de la UCO, según publicó Libertad Digital en junio de 2026, contiene 15 "bombas de relojería".
¿Profecía o exageración?
Los escépticos recuerdan que la predicción original vaticinaba que "Perro" —en alusión a Pedro Sánchez— no sobreviviría a la tercera o cuarta bomba. A día de hoy, el presidente sigue al frente del Ejecutivo, blindado por una coalición que no se rompe pese a todo. Sin embargo, el volumen de causas abiertas es inusitado incluso para los estándares de la política española.
El legado de Kety Guarrat queda en el aire: su metáfora bélica se ha materializado en decenas de imputaciones, pero el objetivo principal sigue en pie. ¿Fallo de puntería o efecto disuasorio? El tiempo, y las 15 bombas de relojería aún por detonar, lo dirán.
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