Puigdemont se queda sin amnistía y sin salida: el Supremo ordena su detención
¿Cómo se llega a que el hombre que pactó la investidura de Sánchez acabe llamando «escándalo» al propio Sánchez? La respuesta está en el último movimiento del Tribunal Supremo: la amnistía no se aplica a Carles Puigdemont. El Supremo ha dejado claro que si pone un pie en España, será detenido. Y el expresident ha estallado.
El pacto que rompió el silencio
El detonante ha sido el acuerdo de financiación entre el PSOE y ERC para que Salvador Illa sea president de la Generalitat. Puigdemont lo califica de «escándalo» y arremete contra Pedro Sánchez. Pero la realidad judicial es tozuda: sin inmunidad europea (pierde su escaño en el Parlamento Europeo), cualquier juez puede ordenar su detención. Y el Supremo ya ha dicho que no habrá amnistía para él.
Alta traición y trama rusa: el juez Aguirre aprieta
El juez Aguirre ha pedido al Tribunal Supremo que investigue a Puigdemont por alta traición y malversación, en relación con la trama rusa de Vladímir Putin. La imputación afecta a intereses de la Unión Europea y llega justo cuando el independentismo esperaba que la amnistía lo blindara. No ha sido así. La investigación añade un nuevo frente judicial que complica aún más su regreso.
El circo de siempre, pero con menos sueldo
Mientras, los comentarios escépticos señalan que Puigdemont pierde su sueldo como europarlamentario y que el entorno del procés se convierte cada día más en un «circo». La ironía es que quien negoció con Sánchez ahora lo insulta, y quien esperaba volver triunfante se encuentra con una orden de detención. El tiempo juega en su contra: la amnistía no llegó, y el Supremo no ha cedido.
Con estos mimbres, el regreso de Puigdemont a Cataluña parece más una ficción que una posibilidad real. O al menos, eso es lo que los tribunales dicen. El resto, como siempre, es política.