Corea del Norte aspira a su quinto título en el Mundial femenino sub-17 de 2026, que arranca con cuatro títulos en su palmarés y dos consecutivos. Nadie ha ganado tres ediciones seguidas en la historia del torneo.
Cuatro títulos y dos seguidos
El Mundial femenino sub-17 de 2026 arranca con Corea del Norte como principal favorita. La selección asiática acumula cuatro títulos en su palmarés, una cifra que la sitúa como la más laureada de la competición. Llega además con dos campeonatos consecutivos, lo que confirma una hegemonía que se extiende durante varias ediciones.
Ese historial convierte cada nueva participación norcoreana en un examen para el resto de selecciones. No se trata de un equipo que haya ganado una vez y haya desaparecido: ha repetido en lo más alto y ha convertido el torneo en una cita recurrente con su nombre.
Nadie ha ganado tres seguidas
El reto que plantea esta edición es histórico. Ninguna selección ha logrado ganar tres Mundiales sub-17 femeninos consecutivos desde que existe la competición. Corea del Norte ya ha igualado la mejor racha posible hasta ahora, y ahora busca romper ese techo.
La dificultad no es menor. En categorías juveniles, los equipos se renuevan casi por completo cada dos años, y mantener un nivel competitivo tan alto durante tres ciclos seguidos exige una cantera extraordinariamente productiva. Que un solo país haya estado cerca de lograrlo dice mucho de su estructura deportiva.
Qué significa el quinto título
Ganar en 2026 supondría para Corea del Norte su quinto título mundial sub-17 femenino, una cifra que ampliaría aún más la distancia con sus perseguidoras. El torneo comienza y la expectativa está puesta en si esa racha se mantiene o se rompe.
El fútbol femenino juvenil ha crecido en participación y competitividad en los últimos años, lo que hace cada título más difícil que el anterior. La pregunta no es solo si Corea del Norte puede ganar, sino si alguna selección está en condiciones de impedirlo.