Si nadie ve el contraste entre la primera y la segunda imagen, tenemos un problema serio. Por qué será que los que se quieren mudar a la idílica vida en el campo a hacer "talleres" todo el día y arreglar cosas que nadie ha pedido arreglar (y sin ganar un duro en ello) son "artistas y escritores" (y el 99% de boquilla, luego ni aparecen), vamos, gente que no tiene ni donde caerse perecid si no es con ayuda del estado viviendo en Malasaña. Y por otro lado, la gente manitas que sí sabe arreglar cosas en las casas, cosas que los vecinos de los pueblos sí necesitan, pues qué raro, no paran por allí y se quedan en las ciudades a hacer el agosto perpetuo. Hoy día hacerse fontanero es la gallina de los cigot de oro, pero, ¡amigo!, es un trabajo de los que cansan, no sé yo si el "artista-escritor" va a ir a la casa de Pepe a arreglarle el grifo.